El suicidio


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A cargo de Estro de Montecallado y Facultad de Arte Teatral de la Universidad de las Artes.

Dirige José Miguel Díaz.

 

Sube a las tablas de la sala Raquel Revuelta, Antonieta o El Suicidio, obra con una de las temáticas psico–sociales y causa de muerte frecuente en la actualidad. Un tema amplio y complejo, que viene en este caso aparejado a trastornos sentimentales. El suicidio como escapatoria a situaciones de las que alguien se siente incapaz de afrontar, no pueden superar o salir del estado de desesperación en el que se encuentra inmerso.

La angustia y la depresión son factores que la pieza toma como centro de atención para llevar a todos, pasajes de la realidad, en el que las personas se sienten invadidas por pensamientos y sentimientos negativos, se focalizan en los fracasos y decepciones, en tanto no pueda visualizar potenciales y recursos para encontrar soluciones.

Una historia real, ocurrida hace algunos años, pero que vale la pena analizar a la sazón de la época actual.

 Nacida en Ciudad de México en 1900, hija del famoso arquitecto y escultor Antonio Rivas Mercado, educada en un ambiente cultural, Antonieta fue la segunda de cuatro hijos, y aprendió música, danza y otras artes desde niña. Su ideario se hallaba muy distante de la trivialidad, por lo que vivió enfrentada a una sociedad que negaba a la mujer la posibilidad de abrirse camino.

A los 13 años, se hizo cargo de su hogar tras la repentina separación conyugal de sus padres. Esto dio pie para que experimentara la anhelada libertad. Independencia, que reafirmó su seguridad personal, pero también emergió en ella cierto despotismo.

Una vida plagada de fuertes depresiones la acompaño, teniendo como base una larga serie de desventuras, desencantos en las relaciones amorosas, un divorcio que terminó con la custodia del hijo, y la muerte de su padre, por lo que quedó enteramente desamparada. Continuando el viaje hacia un destino incierto, invirtió tiempo y fortuna en favorecer la carrera de artistas que buscaban obtener el reconocimiento social de su obra.

Se convirtió así, en benefactora de artistas e intelectuales de su tiempo, siendo su residencia el punto de reunión de un grupo de escritores. Financiaba además, a músicos, teatros, pintores, hasta la carrera política de José Vasconcelos, apasionado filósofo y educador que se había lanzado como candidato presidencial, el cual sería posteriormente su pareja.

A pesar de codearse con personas destacadas en México, Estados Unidos, Francia y España, solamente encontraba un aparente consuelo al escribir, en donde dejaba ver una profunda melancolía y una gran autocompasión. La nostalgia por su hijo y la añoranza, hostigaba su espíritu.

En Francia hizo planes para el aprender latín, griego, alemán; escribir tres libros sobre la maternidad; la creación de una obra de teatro inspirada en José León Toral, asesino de Álvaro Obregón; además de su novela, "Amantes", varios cuentos, y publicar reseñas literarias en periódicos.

Luego de largas depresiones y comprometida con su propia muerte, pues ya había pensado en el suicidio, el 11 de febrero, Antonieta se dirigió a la catedral de Notre Dame. Se sentó en una banca solitaria frente a la imagen de Jesús crucificado, mirándolo sustrajo del bolso un arma, y se disparó al corazón.

Con excelente actuación, esta es la propuesta para Sábado y Domingo, siempre a las 8:30 pm, Teatro Raquel Revuelta.


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