Iconografía de la Guerra de los Diez Años


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Portada del libro "Iconografía de la Guerra de los Diez Años". Fotos: Cortesía de la autora.

En el más reciente Sábado del Libro fue presentado el volumen Iconografía de la Guerra de los Diez Años, de los autores Zoila Lapique, Manuel Moreno Fraginals y Beatriz Moreno, publicado por Ediciones Boloña de la Oficina del Historiador de La Habana.

Zoila Lapique Becali (La Habana, 1930) es Miembro de Número de la Academia de la Historia de Cuba y ostenta el Premio Nacional de Ciencias Sociales y el de Investigación Cultural; es una reconocida ensayista y bibliotecaria que tiene una larga trayectoria en la investigación sobre la música, el grabado y la prensa seriada cubana.

Manuel Moreno Fraginals (La Habana, 1920-Miami, 2001) fue un eminente historiador, ensayista y profesor cubano; de su autoría se cuentan cerca de veinte volúmenes, entre ellos  El ingenio: complejo económico social cubano del azúcar (1964), uno de los más grandes clásicos de la historiografía cubana.

Beatriz Moreno Masó (La Habana, 1950) es doctora en Ciencias Técnicas y profesora titular de la Universidad de las Artes. Es la albacea intelectual de su padre Manuel Moreno Fraginals. Moreno Masó recuperó y organizó todos los materiales que integran este libro los cuales se encontraban dispersos; igualmente localizó nuevas imágenes.

En la «Aclaración imprescindible » que abre el texto, dichos autores aseguran que:

«Esta no es una historia de la Guerra de los Diez Años, sino una iconografía. Es, exclusivamente, una recopilación de imágenes sobre los acontecimientos cubano-españoles del período 1868-1878, publicados coetáneamente, salvo ligeras excepciones permisibles, de algunos que vieron la luz en la década anterior o posterior. Nuestro objetivo es entregar a las personas de hoy la imagen gráfica tal como la presentaron los hombres de ayer».

Esta intención brinda la oportunidad de descubrir en las páginas de este hermoso libro las imágenes de los sucesos históricos en sabia conjunción con comentarios, a propósito que adquieren gran importancia en tanto la información que brindan de esta gesta libertaria.

Es de obligada aclaración que a estos testimonios gráficos el lector debe acercarse a sabiendas de que los autores o generadores de estos grabados e ilustraciones, en su inmensa mayoría, eran de tendencia colonialista, de ahí la imagen nefasta que se aprecia de los mambises, los que aparecen «en situaciones de huida y derrota, con trajes ridículos y caras patibularias», tal y como subrayan los propios autores.

No vamos a encontrar en estas páginas la heroicidad de los cubanos, sin embargo no deja de ser aprovechable la posibilidad que brindan estos documentos de reconstruir visualmente la primera etapa de nuestras guerras de independencia.

Los autores, desde una perspectiva objetiva, ofrecen consideraciones que esclarecen los mensajes contenidos en más de cien imágenes halladas durante un proceso de revisión de catorce periódicos y revistas de La Habana, Madrid, Nueva York, Londres y París, y en libros editados en España y Estados Unidos, los cuales se hicieron eco del conflicto armado.

Los testimonios gráficos fueron originalmente publicados sobre todo en Estados Unidos, Inglaterra y Francia, pero como bien se plantea en la mencionada Aclaración…. «La prensa reproducía estos grabados con el objetivo no de informar, sino de desinformar. Y la desinformación está no solo en lo publicado, y en la forma que se hacía, sino también en lo que no publicaba».

Los autores de igual forma aclaran que el lector apreciará que el libro abunda en el periodo 1868-1873, durante el cual la política informativa de la prensa colonial determinó reflejar extensamente los pormenores de la guerra, ofreciendo numerosos grabados peyorativos y contrarrevolucionarios con marcada intención diversionista y manipuladora.

Al respecto los autores exponen: «Hemos preferido el camino más difícil, pero que estimamos más correcto: reproducir la casi totalidad de los grabados, evitando repeticiones inútiles, explicar la razón de las fallas informativas —que están en las fuentes, no en nosotros— y advertir sobre las distorsiones de la realidad».

En este sentido alertan que existe un vacío de imágenes generadas entre 1874 y 1875, lo cual obedece a que a partir de 1874 en Cuba se reducen a un mínimo las informaciones de la guerra y desaparecen las ilustraciones a causa de la censura española, fenómeno que coincide con el periodo más brillante del ejército libertador cubano.

El volumen aborda solo aquellos aspectos y sucesos de la Guerra de los Diez Años de los cuales presenta grabados y aporta información suplementaria de estos hechos graficados.

Estamos en presencia de una iconografía comentada, cuyo objetivo es dar a conocer la historia gráfica de esta gesta que incluye además fotos y documentos de diferentes archivos y museos cubanos y transcripciones de palabras pronunciadas entre 1868-1878 por personas que vivieron los acontecimientos.

La inmensa mayoría de las imágenes que aparecen en el libro son grabados, pues la utilización de la fotografía estaba menos extendida en la época, además que las que existen han sufrido el daño del paso del tiempo.

Estas imágenes permiten captar el ambiente físico de la época y un acercamiento al distante mundo de los hechos.

Se encuentran en el volumen locaciones cubanas como la bahía de Santiago de Cuba, La Plaza de Armas de La Habana, la ciudad de Bayamo; hechos tan presentes en el imaginario popular cubano como el fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina, los sucesos del Teatro Villanueva o el tristemente famoso «bocabajo» que se aplicaba a los esclavos; diversas batallas, hospitales de campaña, la Trocha de Júcaro a Morón, y , en importante cifra, los próceres de la Patria como Carlos Manuel de Céspedes, José Martí, Antonio Maceo, Máximo Gómez, Ignacio Agramonte, Calixto García, Julio Sanguily y, por supuesto, militares y aristócratas españoles.

El libro se apoya igualmente en las caricaturas de la época en las que el humor popular agudo e ingenioso ayuda a la comprensión de los acontecimientos, así como a coplas, décimas y frases populares cubanas y españolas.

Una curiosidad en este volumen, es la inclusión de un grabado que refleja a dos negros voluntarios condecorados por España por sus servicios, tema tan ausente de los textos historiográficos cubanos. En este sentido los autores esclarecen la manipulación hacia estos de los militares españoles e incluyen una copla popular cubana de la época que dice: Un negro conservador /es música que no suena/ Es un parche en una nalga/ cuando el dolor es de muela.

La edición de Iconografía de la Guerra de los Diez Años fue de Mario Cremata Ferrán, director de Ediciones Boloña y el diseño general recayó en manos de Joyce Hidalgo-Gato Barreiro, quien realizó una meritoria labor al concebir un libro visualmente muy atractivo desde la sobriedad y la elegancia que impone un texto como este.

Esta iconografía constituye un tributo y, sin duda, un aporte esencial al estudio de la Guerra de los Diez Años; el complemento que asegura, desde la visualidad, al estudiante, al investigador o al simple interesado en la historia nacional; la posibilidad de redescubrir hechos conocidos, pero que ahora quedarán en su mente en forma de imágenes cercanas a la realidad que fue.


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