Su existencia deja la certeza de que la juventud no es el futuro de un país, sino su presente.
Su existencia deja la certeza de que la juventud no es el futuro de un país, sino su presente.
Además de ser quien bordara la primera bandera cubana, fue la primera mujer deportada...
Siguiendo el precepto martiano, injertó el saber del mundo en el tronco de nuestras repúblicas.
“por los extraordinarios méritos de su obra narrativa, el rigor de su prosa"
¿Quién garantizará un porvenir feliz para nuestra patria? ¡Nosotros mismos y solo nosotros!
Corresponde mirar hacia adentro, afrontar las deficiencias, combatir las ilegalidades...
Al mundo le urge una permanente campaña de amor y aprendizaje, para transformarse a fondo.
Doce lustros han pasado y aún se recogen los resultados de aquella epopeya cultural.
Del triunfo de la justicia mayor podrá depender la plenitud de todas las victorias justicieras que la humanidad necesita.
Es preciso estudiar el carácter filosófico de la obra de Fidel de la mano de su pueblo.