DROGUERÍA


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foto tomada de internet

 

En este tipo de organización colectiva, me refiero a lo que en Cuba llamamos cola, el arte de marcar detrás de una persona para esperar por un servicio.

Ellas, al, igual  que en las Barberías o los locales donde se arreglan y pintan uñas son “termómetros sociales”. Allí se puede saber si aumentó el precio de la carne de puerco, si el pan que se vende hoy está mejor que el de ayer, de algún adulterio,sobre  la calidad de los servicios fúnebres, el producto interno bruto, o el último administrador que desvió recursos. Quizás por ser un lugar donde se busca alivio al dolor, casi siempre los temas se alejan de la dolencia en sí y varían en su contenido.
Otro aspecto bien costumbrista es la cola en sí.
Acá va un ejemplo: Usted llega bien temprano a la farmacia, tratando de evitar la demora para que lo atiendan, pero a esa hora el personal comienza a contar el medicamento que se vendió en el turno anterior, esto solo es un pequeño detalle. Pide el último, y para no fallar, le pregunta a esa persona detrás de quién va, para no perder su ubicación en caso de que esta se moviera de lugar: "Detrás de la señora de la blusa verde", le responden. Inmediatamente,  su cerebro escanea la camisa de la persona detrás de la que usted marcó y la de la blusa verde, ya sabe para qué.
De pronto, la señora de la blusa verde se dirige a usted y le dice:
—Voy a marcar detrás de usted pues traigo muchas recetas.
Hasta ahí no hay problemas, pues los que están en la cola son testigos de esta nueva marcación, el rollo vendrá en el futuro, cuando los que arriben y no sepan esto quieran seguir a la señora de la blusa verde para comprar sus medicamentos.
Un mexicano diría: ¡Tremendo desmadre!, pero ahí no acaba todo.
Es el día que “entra medicamento” a la farmacia, el día que suministran la mayor cantidad de productos, pero como están guardados en almacén, se ha formado una cola paralela y a la vez intrínseca para cuando el administrador decida llevarlos al área de despacho.
Fíjense que no he detallado la cantidad de personas que pidiendo permiso a la cola han pasado a preguntarle a las farmacéuticas si el producto que esta en su receta se encuentra en la farmacia.
Todo un arte, comprar en farmacia es todo un arte. Con las alertas de que la población cubana envejecerá en grandes proporciones habrá que ir buscando otros “métodos” o mecanismos para vender las medicinas.
Analizando la parte buena de esta situación, ya usted habrá comprendido, que lo mejor, es hacer ejercicios, estar saludables y no enfermarse.

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