ELOGIO DE JOAQUÍN BORGES TRIANA

Por: Guille Vilar
Categorías: MÚSICA, SOCIEDAD, NOTICIA, ARTÍCULO

Estas palabras están dedicadas a la memoria de quien siempre será y estará en tu corazón, Joaquín.

 

De nuevo nos encontramos en este acogedor lugar cuya selección para el asunto que nos ocupa, no puede ser mejor. Como fondo a nuestras palabras, el impresionante paisaje de la Plaza de la Revolución con la perenne evocación al Maestro en esa talla monumental escoltada por los rostros de Camilo y El Ché. Es el histórico escenario en donde Fidel dialogara tantas veces con su pueblo. De hecho, la razón misma de encontrarnos aquí reunidos con motivo de otorgar el Premio Nacional de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro 2016 constituye un argumento lo suficientemente solemne como para sentirnos honrados de ser testigos de semejante acontecimiento. Es que desde el momento de la discusión de las diferentes propuestas, desempeño compartido con personalidades como Marta Rojas y Víctor Cassaus, teníamos la impresión que se trataba de numerosas nominaciones llegadas de todo el país cuando en realidad solo eran un poco más de una decena y media de personas, pero es que sonaban mucho.  No podíamos ser indiferentes ante el relevante quehacer expresado en cada una de las propuestas que analizamos hasta el punto que ya las consideramos como las nominaciones para la próxima edición de este Premio Nacional de Periodismo Cultural.(Aplausos) Sin embargo, en cualquier punto de la geografía nacional que radicara alguien como Joaquín Borges Triana, este no se nos podía extraviar, conmoción que motivó a que cada uno de los integrantes del Jurado eligiera a Borges como el Premio de este año. 

Hacer el elogio de Joaquín Borges Triana constituye un privilegio para el que asuma tal decisión por la virtud que encierra el intento de acercarnos a este ser humano agradecido de la vida a la vez de poder ahondar en su preclara visión a la hora de asumir la evolución de la cultura cubana de nuestros días. 

Como toda persona sabía, Joaquín se distingue por ser dueño de una sencillez y una humildad proverbial, cualidades esenciales que expanden hasta el infinito nuestras posibilidades de comunicación con los demás. El ser asequible, jovial y optimista lo convierten en uno de los periodistas más entrañables de nuestro medio. A la vez, dichas características de su personalidad, definen el acento del lenguaje plasmado en su obra como critico comprometido con nuestra compleja diversidad cultural. Prácticamente no hay medio de la prensa plana en nuestra capital en que Joaquín no haya dejado la impronta escrita de sus opiniones sobre la música cubana contemporánea así como las ha declarado en su propia voz en diferentes espacios radiales que tiene a su cargo además de en los libros que ha publicado en editoriales diversas. Pero en todos y en cada uno de estos casos, nos encontramos frente a un periodista que por compleja y profunda pueda ser el resultado de su valoración, esta aparece marcada por la voluntad de ser aprehendido a través de un código francamente coloquial. Es portador de la dualidad de ser elogiado por el alcance de sus acertadas consideraciones de alto nivel académico al mismo tiempo que aclamado por el dominio de esa personal capacidad de redacción para escribir desde la emotividad de sus sentimientos. En tal sentido, nos vienen a la mente las deliciosas crónicas del encumbrado escritor y avezado periodista Alejo Carpentier en torno a músicos y pintores de su tiempo, emblemático modelo a seguir en el cómo exponer nuestros criterios a todo aquel que nos lea. En el caso que nos ocupa, resulta imprescindible acotar la admiración y el respeto que ha logrado granjearse Joaquín, específicamente de parte de nuestra juventud por el abarcador y enriquecedor estudio que ha realizado acerca de la música cubana alternativa. En realidad, no es posible encontrar alguna tendencia de la música urbana de la cual Joaquín no se haya manifestado con toda la responsabilidad ética que distingue a sus planteamientos bien sea acerca del pop, el hip hop, el rock o la cancionistica derivada de la Nueva Trova entre otras manifestaciones. 

Con este otorgamiento del Premio Nacional de Periodismo Cultural José Antonio Fernández de Castro a una destacada figura de la prensa cubana como Joaquín Borges Triana, Dr. en Ciencias sobre Arte, definitivamente entre los enaltecidos con dicho Premio y los próximos que tengan ese honor, el Ministerio de Cultura tiene a su disposición un grupo de personas de indiscutible prestigio que como líderes de opinión pueden contribuir en la urgencia por sanar la sociedad de la deshumanización presente en canciones impregnadas de violencia verbal y de una mediocridad conceptual alarmante donde nada conserva su valor, a no ser el dinero, obviamente. Lo que cotidianamente hacemos cada cual por su parte, puede funcionar con alto grado de eficacia, si frente a la anti-vida que nos agrede, nos unimos todos en el noble empeño por legitimar cualquier opción válida en favor de la grandeza espiritual que se asienta en las almas al hacer contacto con el Arte. 

Finalmente, siempre quedaremos en deuda contigo Joaquín, por tu capacidad para hacernos sentir la luz, bróder, la luz (1), esa que nos permite ser parte integral del inmenso conglomerado social de los que soñamos por la oreja(2). No puede ser de otro modo para quien según tus propias palabras se tiene que vivir siempre en el intento de mejorar y mejorarnos (3). 

¡Muchas Felicidades, hermano! 

Te queremos, 

Notas: 

1. Título de su libro La luz, bróder, la luz: Canción Cubana Contemporánea de Ediciones La Memoria. 

2. Nombre de la columna en el periódico Juventud Rebelde que pública desde 1988. 

3. Concierto Cubano. La vida es un divino guión. Música cubana alternativa, recorrido desde los años 70 hasta nuestros días. Joaquín Borges Triana. Ediciones Unión 2015. Pág. 223 


Comentarios

captcha