25 años apostando por el arte del lenguaje gestual / Por Claudia Amanda


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Expresión corporal, pantomima, mimo, mímica, se encuentran entre las palabras claves que definen el trabajo artístico-académico y profesional de Teatro del Cuerpo Fusión como una de las compañías cubanas dedicadas al desarrollo del lenguaje gestual. Fundada en 1993, este año la agrupación se encuentra celebrando su 25 aniversario de trayectoria artística y formadora de las nuevas generaciones de mimos cubanos. Con la dirección de la maestra Maritza Acosta, la siempre renovada compañía debe su nombre a la fusión de las diferentes manifestaciones de las artes escénicas, como la danza, el teatro, la pantomima, recurriendo incluso a la palabra. Se identifica por la particular manera de ver la técnica llegada de Europa como base de estudio de esta escuela cubana del mimo.

Tomando la mímica como forma de expresión artística, como lenguaje universal sin fronteras para interpretar, identificar, conocer y comprender determinada obra, Teatro del Cuerpo Fusión ha ido retroalimentándose en su quehacer diario en la escena y en las aulas. La compañía está integrada por jóvenes artistas graduados en la Unidad Docente de la compañía, logrando la formación de actores, maestros y coreógrafos de la especialidad que garantizan la sostenibilidad de esta manifestación artística.

Teatro del Cuerpo Fusión tiene un amplio repertorio tanto para el público infantil como para los jóvenes y adultos. A partir de Mi son entero (1993), la compañía ha presentado más de cuarenta espectáculos como Reflexiones del gesto (1996), Jugando contigo (2004), Sin palabras (2006), Aprendiendo aprender (2007), Mimo es algo más (2013), Gesto vivo (2016) y su más reciente estreno Las Pericas (2016), clásico del teatro cubano con el que se mantendrán en cartelera festejando estos veinticinco años.

El Periódico Cubarte conversó con Maritza Acosta Yánez, directora de Teatro del Cuerpo Fusión, a propósito de este aniversario.

A propósito del espectáculo que presentan para celebrar el aniversario, ¿cómo no estudiar Las Pericas, de Nicolás Dorr, dentro de la historia del Teatro Cubano?

Las Pericas, de un dramaturgo que la escribió con apenas 14 años de edad, y tenemos el orgullo de que sea un autor cubano. Nicolás, además de pertenecer al claustro de profesores de la Unidad Docente, es nuestro asesor. La situación de Las Pericas en este humor sarcástico de la obra que al cubano le gusta tanto, nos pareció que era muy bueno y empezamos a pensar. Un autor como Nicolás Dorr con una obra como Las Pericas, debían ser desempolvados y traerlos de nuevo a esta realidad. Que los jóvenes la conozcan hasta sin leerla, porque muchas veces ellos van por la vorágine de la vida actual y no se detienen a leer una obra de teatro. Por eso comencé a llenarme de imágenes de Las Pericas para llevarla al escenario. Le propuse a Nicolás hacer el guión, que era muy difícil porque él es el propio autor que puso palabra por palabra en esa obra. Quitar cada una de esas palabras y hacer un guión de lenguaje extraverbal era muy complejo. Pero es que Nicolás es un artista increíble que no ha perdido la juventud y la actualidad. Cuando me hizo la propuesta de la primera parte de la obra nada más, yo me encanté. Fue un trabajo de mesa apasionante.

Luego llamé a un gran amigo que es Rigoberto Otaño Laffitte para que nos hiciera la música de Las Pericas, y él se enamoró del guión. La música es preciosa, de un lirismo extraordinario. Realmente fue un trabajo simultáneo, mágico, pues todo fue surgiendo.

Hay algo que me contenta mucho, que jóvenes y adultos se me acerquen y me digan que nunca se han leído el texto pero han entendido todo con nuestra versión de la obra. En esos comentarios uno se da cuenta de la importancia que tiene llevar a escena estas obras y adaptarlas a estos tiempos. Obras que preserven los valores que hasta ahora hemos defendido que atrape al público joven, al público conocedor y a ese que quizá rechace la lectura de un clásico porque le resulta tedioso. Utilizar un lenguaje para lograr que el público se vaya agradecido para sus casas. Ese es nuestro mayor desafío, aun cuando estoy muy satisfecha, siempre hay que seguir mejorando.

Quisiera hacer otra obra de gran producción como esta. Que los sueños de la creación vuelen es muy difícil porque necesita un fuerte aterrizaje. Pero gracias a aunar voluntades y recursos ha sido posible. Solo queda incentivar su programación en La Habana y otras provincias del país.

¿Necesidad o casualidad?

Teatro del Cuerpo Fusión surge por una serie de factores necesarios y casuales. Yo empecé desde niña a trabajar en la TV, desde los diez años. Soy graduada de la escuela de Formación de Actores del ICRT y del Curso de Superación para la formación de mimos. En aquel entonces Elsa Hernández y Julio Capote, habían recibido clases del profesor francés Pierre Shausat —alumno de uno de los discípulos de Etiénne Decroux, padre de la pantomima moderna—, que había venido a Cuba a dar clases, aunque no específicamente de pantomima, y de esta manera fue quien introdujo la técnica de la pantomima en Cuba. En ese grupo además de Elsa y Julio estaban Olga Flora y Ramón Díaz. Al terminar la Escuela de Instructores de Arte, este grupo de maestros (Elsa, Julio, Olga y Ramón) deciden dedicarse al estudio de la pantomima como manifestación de las artes escénicas.

Somos de esa herencia. Así fue como comencé en el grupo de Pantomima de la TV, y permanecí durante muchísimos años, hasta 1992. A partir de esa fecha el grupo pertenecía al Ministerio de Cultura como proyecto presentado por Julio Capote y junto a él dirigí muchos programas. En ese momento salgo del grupo, me proponen hacer un espectáculo con lenguaje extraverbal y me lancé a hacerlo con actores y mimos. Estaban Manuel Oña, Ileana García y otros con la obra Mi son entero, texto de Nicolás Guillén. Y así me lancé a presentar mi propio proyecto.

Desde el principio lo primero que me planteé fue que para presentar un proyecto con mimos y pantomima, necesitaba formar a los mimos. Porque la escuela de formación de mimos ya había terminado. Así comencé en la organización de los programas de estudio de las materias que debían formar parte de esa malla curricular. Decidí que debía llamarse Teatro del Cuerpo Fusión, porque describía más la actividad que hacemos como mimos contemporáneos que somos.

¿Se puede hablar de una escuela de mimos en Cuba?

A principios de 1993 inicié una búsqueda de muchachos interesados en este arte para poderlos formar. No hay una buena formación si no hay una academia. A partir de 1996 comencé con el proyecto de academia presentándolo una y otra vez al Ministerio de Educación y Enseñanza Artística. Y así, en el año 2004, es cuando me aprueban finalmente el programa de estudio. Mientras tanto yo formaba algunos mimos, y los resultados que iba teniendo formaban parte de ese laboratorio. Así empezó la Variable I con mimos con 12 grado vencido y 17 años cumplidos, para un curso intensivo de dos años. Se presentaron como 300 muchachos, aprobamos 18 en las pruebas de aptitud y se graduaron 3. Fue un curso muy duro, exigente, pero del que estoy muy orgullosa porque 2 se quedaron en la compañía y son hoy maestros de la misma.

En el año 2009 nos aprueban la Variable II, que es con muchachos de 9no grado y adjuntado a la Escuela Nacional de Arte (ENA), con cuatro años de estudio. Así se ha logrado un estilo nuestro, partiendo de esa formación que incluye bailes folclóricos afrocubanos, campesinos, populares, técnica básica de Luis Trápaga, acrobacia, preparación física, ballet clásico, danza contemporánea, maquillaje, técnica e historia de la pantomima, del teatro cubano, etc. Una cantidad de asignaturas en esta variable de un total de 27, donde se suman las del nivel preuniversitario y en la Variable I  cuenta con 14 asignaturas. En estos momentos tenemos cerrada la Variable II, que no pierdo las esperanzas que se pueda volver abrir porque es una inyección importante a la compañía de mimos bien formados, que comienzan con las articulaciones más dúctiles para esta profesión.

Yo me creo con la responsabilidad de mantener y hacer crecer la especialidad. Es una realización personal que voy a seguir haciendo con muchísimo placer. Me encanta saber sobre los mimos que se han formado aquí con nosotros, aunque estén haciendo otras cosas. Lo importante es no perder la perseverancia en mantener los resultados en la escena con calidad y creciendo en cada momento que se presenta algo.

En América Latina no existe escuelas de mimos, hay talleres pero no existe una formación de mimos integral. Amigos de otros países me han propuesto que hagamos en Cuba una Escuela Internacional de Mimos, porque se necesita. Estamos acabando con el empirismo de los mimos en el país, los mimos se autodenominaban como tales sin dominar una técnica completa. Y este siglo no es del empirismo. En este siglo hay mucha información, mucha historia y nosotros hemos bebido de eso, de todas las fuentes. Falta tener una academia que lleve todo eso y lo canalice de manera correcta desde el punto de vista de metodología de la enseñanza. Son muy buenas las potencialidades que hay en los jóvenes para desarrollar la especialidad.

Nos queda mucho camino por recorrer para seguir sensibilizando a los jóvenes con esta especialidad, porque no tiene la promoción que podría tener, la programación que podría haber de ella. Además, en estos momentos donde en Cuba ha habido diferentes aperturas, desde el turismo por ejemplo, esta manifestación no tiene barreras idiomáticas, esta manifestación puede plantear cualquier cosa sin una sola palabra.

¿Un público cubano de la pantomima?

El público cubano ha crecido muchísimo, porque como es lógico el conocimiento te hace crecer. El público cubano es muy exigente. Si tuviéramos mayor presencia fuera mejor. No tenemos espacio habitual y casi nunca nos programan, pero yo tengo una lucha constante. Me comunico con cada director de teatro, con presidentes de las artes escénicas en provincias para hacer giras y llevar las obras por todo el país. Por ejemplo, en Cienfuegos nosotros tenemos un público que llena el Teatro Terry, aunque no salgamos por la TV ni se nos promocione por los medios masivos. Hay manifestaciones que siempre han movido grandes masas como la música, la danza. Esta especialidad, que no es de mover grandes masas, ha movido una cantidad importante de jóvenes.

No hemos dejado de trabajar para los niños, tenemos muchas cosas para los niños y por eso hay muchos que conocen la especialidad. Quienes fueron niños hace 15 o 18 años y nos vieron, hoy son los jóvenes que se acercan y vienen al teatro. He tenido la dicha de transitar en un tiempo que realmente se ha hecho camino al andar en esta especialidad.

Sobre el Evento Internacional de Pantomima de La Habana…

Creamos este evento para tener un espacio donde los mimos quepan. Están los festivales de teatro, donde los mimos no están contemplados, están los festivales de danza donde tampoco estamos contemplados. Somos una minoría con respecto a estas manifestaciones de las artes escénicas. Por eso creamos nuestro evento.

Ahora estamos organizando el 8vo evento, pues hace dos años tiene carácter bienal. El evento ha crecido mucho. Tratamos de hacer la convocatoria por todas las vías de correo, internet, etc. Tratando de aunar una buena cantidad de mimos que puedan venir a participar. No tenemos la posibilidad de pagar muchas cosas, por eso hay quienes siempre han querido asistir y no han podido. Otros se buscan patrocinios y vienen a compartir con nosotros. Siempre hacemos homenajes a un mimo cubano y a otro extranjero.

El evento tiene además carácter científico-artístico y teórico-práctico. Se dan conferencias, talleres, presentaciones. Invitamos a otras compañías y mimos del país como al desaparecido Yagruma, a Mimo Teatro, Mimo Clan y al reciente proyecto Cuerpo Invitro, fundado por un exalumno de nuestra Unidad docente. Invitamos además a otros especialistas que se quieran sumar, como aquellos bailarines que tienen coreografías “mimadas”, como decimos nosotros, donde se describe una historia.

Este evento le aporta muchísimo al interés por el estudio de la especialidad.

¿Qué retos le esperan a Teatro del Cuerpo Fusión al cumplir su 25 aniversario?

A lo largo de estos años hemos ganado una maduración, no solo en el plano de la docencia, sino también en el plano de la escena, pues sin estos no tendríamos razón. Desde este tabloncillo del antiguo Teatro Musical, anclado en el municipio de Centro Habana —sede de ensayos de la compañía—, comenzamos a estudiar cómo podíamos hacer nuestra la técnica llegada desde Europa y Francia, específicamente.

Nuestro aporte a ella con todos los lenguajes semióticos que existen en la cotidianidad, los hemos ido incorporando a la compañía. A la vez, las temáticas para ir creando las obras, la mayoría cortas, para que atrapen al espectador exigente. Que brindemos una historia recreada no siempre anecdótica, lo hemos incorporado a nuestro ritmo, a nuestro diseño, a nuestras plásticas. Hemos hecho obras para adultos, para niños y jóvenes que van desde el concierto gestual Sin palabras, con temáticas como la diversidad y la filosofía de vida.

Gracias a Maritza Acosta por su entrega y perseverancia, por no dejar desamparado el camino a los mimos cubanos y a todos los interesados en esta especialidad. Han sido veinticinco años de trabajo sostenido y con importantes resultados a nivel nacional e internacional. Maritza continuará apostando por el desarrollo de la pantomima cubana y deseosa de hacer aun más.


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