Algunos de sus atractivos títulos


algunos-de-sus-atractivos-titulos

Si bien, en su conjunto, estamos ante una Muestra digna y representativa del cine que se hace en nuestra región, lógicamente, hay títulos que, por su factura e ideas centrales de sus respectivos planteamientos, sobresalen más que otros.

Alejandro Ramírez Anderson es un joven guatemalteco, residente en Cuba, cuya obra precedente, Demoler por ejemplo, refleja su aguda percepción de la realidad. Ahora, en Resistencia (2014), él, con sensibilidad y pericia, nos muestra cómo, las comunidades indígenas de Costa Rica, Nicaragua y Guatemala, no solo luchan por preservar su cultura e identidad, sino, también, cómo estas se enfrentan  a la voracidad de las empresas extranjeras, las cuales pretenden utilizar sus territorios, ricos en recursos naturales, solamente en provecho de ellas. El documental se destaca, además, por su hermosa fotografía y edición, que contribuyen a la amenidad del asunto expuesto.

The wind that blows (El viento que sopla, 2014), de Thomas Weston, también está a favor de la preservación de la identidad. En una pequeña isla del Caribe, el documental nos acerca a un grupo de hombres, quienes, fuertemente apegados a sus tradiciones, se dedican a la caza de ballenas. Son los balleneros que luchan por una existencia digna, derivada de su propio esfuerzo.

Sin dudas, es este un hermoso audiovisual, favorecido por la fotografía del entorno, su edición y, muy especialmente, por el empleo que, en él, se hace de la música. Su director, Thomas Weston, es un afamado director de fotografía, que ha colaborado con Woody Allen y ha tenido participación en programas como La ley y el orden, muy conocido en Cuba. El viento que sopla “es un trabajo por amor”.

Qué bueno que haya sido incluido en la Muestra un excelente documental, poco difundido entre nosotros: Todas iban a ser reinas (2010), del camagüeyano Gustavo Pérez. Él conforma su relato, apoyándose en los testimonios de siete mujeres soviéticas, unidas sentimentalmente a hombres cubanos. Aquí, en la Isla, ellas se han aplatanado, pero extrañan sus orígenes. Frente a cámara, en Español fluido y perfectamente entendible, las féminas narran sus vivencias, todas particularmente interesantes, que evidencian los contrastes entre las dos culturas. Lo expuesto, además, en su conjunto, ofrece el testimonio de una época.

A pesar de su excesiva información, pero en la cual nada sobra, El reino de la impunidad (Haití, 2013), de Arnold Antonin, trata de exponer lo acontecido durante los 29 años del reino de los Duvalier, y para lograrlo se apoya en la participación de 50 testigos. Amén de su sustancioso y amplio contenido, la amenidad se consigue gracias a la ágil edición en la sucesión y yuxtaposición de planos. De esta suerte, fotografía y montaje, resultaron esenciales para darle el toque final al producto.

La música no podía faltar en esta Muestra Caribeña.

Hecho con sabor (2012), de Kacho López Mari, nos acerca a la riqueza musical de la hermana isla de Puerto Rico, en un período determinado de su historia, favorecida esta por la radio, la industria discográfica e, incluso, las victrolas. Y el resultado es bueno. Pero confieso que me hubiera gustado, asimismo, haber sentido en el documental la música de Rafael Hernández, Pedro Flores, Bobby Capó y Daniel Santos, con los cuales, desde la infancia, estoy tan identificado.

Esta Séptima edición de la Muestra Itinerante de Cine del Caribe 2015 —conformada por 17 documentales, 8 filmes de ficción, entre ellos, Conducta (Cuba), de Ernesto Daranas— más una  Serie de 10 cortos de animación, en esta segunda quincena del mes de junio, puede ser apreciada en las provincias de Artemisa, Mayabeque, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Granma, Guantánamo y Cienfuegos, así como en la Isla de la Juventud.


0 comentarios

Deje un comentario



©2017
Desarrollado por Cubarte