Música, Cultura y Nación en la Sociedad Cultural José Martí / Por Astrid Barnet


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Los músicos y compositores cubanos, profesores Cecilio Tieles y Jesús Gómez Cairo fueron los invitados en esta oportunidad a la tertulia Cultura y Nación que, mes tras mes, se desarrolla en la Sociedad Cultural José Martí.

Inicialmente, el profesor Tieles tuvo a su cargo la presentación de un libro de su autoría sobre el compositor hispano-cubano Nicolás Espadero, reconocido y admirado por sus piezas musicales por nuestro José Martí en muchos de sus escritos.

"Sin haber salido nunca de Cuba, Espadero fue de los compositores más editados en Francia,  España, en los Estados Unidos, además de ser reconocido por prestigiosos musicólogos del mundo entero, y ser el más importante durante el siglo XIX por su trascendencia histórica y su compromiso con la Cultura cubana", dijo, para acotar que "el profesor Gómez Cairo es una de las figuras que marcará pautas en la música cubana por su amplitud de mira y su trabajo".

Seguidamente el profesor Tieles subrayó que "la Cultura musical cubana  iniciada —me aventuraría a decir que a finales del siglo XVIII y principios del XIX—, siempre se caracterizó por su lirismo y elegancia en sus letras y en géneros como la danza, la contradanza, el danzón... Por otra parte, existe un concepto errado de composiciones referidas a compositores blancos y negros. Y no es así. El concepto de composiciones de negros siempre se refiere a lo africano y, reitero, no es así. Pues el compositor negro tuvo una influencia muy grande en Europa. En este sentido deberíamos profundizar más en la música del siglo XIX —estamos muy imbuidos en la del siglo XX—, pues todo ello es historia; una historia muy rica pero a la vez contradictoria. En ocasiones, nos referimos tan solo a autores como Cervantes y Saumell, pero existen muchos más como son los casos de Espadero, Catalina Berroa, White, Jiménez..."

Por su parte, el profesor Gómez Cairo afirmó que "cualquier análisis con vista a comprender la música cubana a partir de su concepto identidad hay que realizarlo también a partir de su diversidad por regiones, por géneros, por grupos sociales (...) Existe un ciclo evolutivo genérico que parte de la danza, la contradanza, el danzón... primeras manifestaciones urbanas reconocidas en el campo de la música académica; o sea, la música que no se transmite por tradición oral —como es el caso de la rumba—, sino por ejecutoria académica, música escrita. Luego, las tres se convirtieron en música de salón, de concierto". 

Tras realizar un amplio recorrido de presentación y análisis por algunos géneros de la música cubana, su devenir histórico-social y, ante todo, su proceso de transculturación, significó que en el período actual "(...) La educación musical de nuestros niños y jóvenes no se ha resuelto aun. Sin embargo, esta situación sí tuvo su mejor momento a principios de la Revolución con el surgimiento de las escuelas de instructores de arte y el movimiento de artistas aficionados, ya desaparecido —recordemos aquellos maravillosos festivales de aficionados de donde partieron destacados grupos como el Manguaré—-; todo aquel movimiento de aficionados que enalteció la orientación artística del pueblo y, en especial, de niños y jóvenes".

Finalmente, criticó el llamado reguetón y las letras de sus propuestas vulgares y chabacanas, además del lenguaje o jerga utilizado por "numerosos grupos de jóvenes, algo que se soluciona no mediante la imposición de medidas coercitivas, sino a través de la formación educacional y cultural; si existe algo que debe y puede ser rescatado con urgencia es el movimiento de aficionados —casi desaparecido—, y surgido (reiteró) a principios del triunfo de la Revolución por iniciativa de Fidel".


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