NOTAS A PIE DE PÁGINA: El poeta volvió a ser noticia


notas-a-pie-de-pagina-el-poeta-volvio-a-ser-noticia

El joven poeta cubano Moisés Mayán Fernández (Holguín, 1983) podría afirmar que el 2018 es su año de la suerte. En el mes de febrero, en el marco de la Feria Internacional del Libro, Mayán recibió el Premio Calendario por su cuaderno El factor discriminante. Esta colección de textos que abordan el racismo en sus formas más grotescas y también más sutiles se alzó con el galardón más importante que se otorga en Cuba para un autor de hasta 35 años.

En el mes de junio, el poeta volvió a ser noticia cuando conquistó la edición IL del Premio Regino Boti, esta vez con la obra Carga al machete, un poemario donde Mayán retoma las luchas por la independencia de Cuba en su 150 aniversario. Solo una semana más tarde, también dentro del propio mes de junio, otro galardón iba a parar a su alforja, en este caso el Premio Manuel Navarro Luna. Concedido a Años de plomo, una intensa relectura de la época, esta nueva propuesta daba profundas muestras del estado creacional de una obra en vertiginoso ascenso.

Pero noviembre reservaba aun otra sorpresa, cuando para asombro de propios y extraños, Mayán se adjudicó el Premio José Jacinto Milanés, valiéndose del volumen Mentalidad de enjambre, donde enfrenta conceptos como el individuo y la masa. Sobre el proyecto que parece cerrar esta suerte de "tetralogía 18", el jurado compuesto por los escritores Arístides Vega Chapú, Jamila Medina y Laura Ruiz, resumió:

Mentalidad de enjambre, del holguinero Moisés Mayán, ha sido, en criterio del jurado, el proyecto más trabajado y cuyo resultado nos complació más dentro de un grupo de cinco libros que quedaron como finalistas para alcanzar nuestra elección definitiva. Poemario que logra una indagación acuciosa sobre el presente como manera de especular sobre el futuro, manteniéndose fiel a una muy marcada dramaturgia en que desde la más individual espiritualidad se conforman personajes muy bien delimitados que vienen a exponer sin tapujos un discurso coherente y revelador, en algunos casos, que nos obliga, como lectores, a una reflexión necesaria y útil a consecuencia de una vibración poética inteligente y provocadora.

Según criterios expresados a la prensa, Mayán atraviesa un momento de su quehacer literario donde protagoniza un brusco viraje en su expresión poética. "No tengo las claves de nada, no voy a sugerir ninguna manera de hacer, esto es un riesgo tan alto que no me atrevería a recomendarlo, después de seis libros publicados, decidí saltar al vacío y escribir como si estuviera frente a mi primer poema. Por favor no intente estos ejercicios en casa". Lo cierto es que sea cual sea este experimento, que hasta ahora ha estado solo a disposición de los jurados, parece contener una fórmula exitosa.

Al respecto ha dicho Mayán:

Uno se gana un concurso, y entonces afirma que los concursos no son importantes, que forman parte de la dinámica literaria, pero que no hay que prestarles demasiada atención. Si yo pensara de ese modo no mandaría mis libros a ningún concurso, si lo hago es porque creo que son herramientas válidas, incluso necesarias; mi consejo es extremo, lo tomas o lo dejas: si tienes un libro escrito entonces mándalo a un concurso.

El próximo febrero, El factor discriminante, se pondrá a disposición de los lectores en la Feria Internacional del Libro de La Habana, entonces tendremos la oportunidad de juzgar con nuestros propios ojos esta metamorfosis de los más recientes ejercicios poéticos de Mayán. Por ahora, nuestra publicación les deja con algunos textos de Mentalidad de enjambre:

CULTURA DE MASAS

¿Ser el individuo o ser la masa? Releerse Hamlet en busca de indicios. Releerse a Ortega y Gasset. Ir por repuestas más objetivas. O sea, menos literarias. Los medios de comunicación no visualizan al personaje en aislamiento. No navega sobre ti un taciturno drone. No orbitan satélites. No hay cámaras ocultas en el césped. Ni camuflados paparazis aguardándote. Aunque se trate de la abeja reina o el macho alfa, ubicarte al centro del espectáculo es complicado.

Si no perteneces a un partido, a un grupo ecologista, si no te afilias al sindicato de poetas, si no tienes credencial de esta colmena, eres poco menos que el hombre invisible. Sin importar lo que considere Shakespeare. Sin importar lo que opine el señor Ortega y Gasset. Ser el individuo es estar fuera de moda.

SÍMBOLO FALLIDO

Se equivocan quienes alegan la ociosidad del zángano. Los que relacionan al zángano con el vago incorregible. Los que han cargado al zángano de la energía del símbolo. ¿Les parece que fecundar a la abeja reina es el hobby de un desempleado? El zángano que muere luego de la cópula. Con su aparato genital desprendido. ¿Les conviene como metáfora de la desidia? Que nadie venga a echarme en cara mi pereza. Que no intenten aplicarme la ley de la vagancia. Soy un poeta. ¿Les parece que fecundar el lenguaje es solo un pasatiempo? Soy un zángano. Lo mejor de mí se queda siempre en la página.

PERÍODO DE ADAPTACIÓN

En una bolsa de nylon mi padre trae un nuevo pez. Hace flotar la bolsa en la superficie. Es preciso que las aguas equiparen sus temperaturas. El agua de la bolsa y el agua de la pecera. De lo contrario el pez podría padecer una suerte de shock y morir. Los otros peces suben a merodear. Liberan equívocas burbujas. Accionan las branquias como fuelles. Exageran las oes con sus bocas circulares. ¿Qué pretende comunicar el cardumen al pez individual? ¿Cuál es la semiótica del cardumen? ¿Poseen acaso los mismos códigos de lenguaje? ¿Dónde estás tú, estimado lector? ¿En el cardumen o en la bolsa de nylon? Adaptarse o morir, no hay misterio.

PRODUCCIÓN POÉTICA

Yo, obrero del lenguaje aspiro a ser vanguardia nacional de la poesía. Héroe del trabajo. Genero poemas y poemas y poemas. Embalo pesadas cajas de poemas. Cargan los camiones de volteo mis poemas. Se repletan los almacenes de poemas. Aptos para el consumo humano. Sin fecha de caducidad. Poemas que ayudan a balancear la dieta nacional. Poemas para pacientes diabéticos. Poemas con edulcorantes artificiales. Poemas descafeinados. Poemas para embarazadas. Es decir poemas embarazosos. Poemas para niños menores de cinco años. O sea poemas que no crecen, detenidos en la etapa infantil de la poesía. Poemas antidepresivos, anticoagulantes, analgésicos. No entiendo por qué esa aversión a la lectura. 


0 comentarios

Deje un comentario



©2017
Desarrollado por Cubarte