La celebración por el 130 aniversario del término de la Invasión de Oriente a Occidente en Mantua, el 22 de enero de 2026, demandó de las autoridades políticas y administrativas del territorio una labor que, en el ámbito patrimonial, estuvo protagonizada por los técnicos y especialistas de la localidad y el acompañamiento de la Dirección Provincial del Patrimonio Cultural en Pinar de Río, destacando como resultado la reapertura de su Museo Municipal, institución que a tenor de la Ley 155/2022 “Ley General de Protección al Patrimonio Cultural y al Patrimonio Natural” está llamada a gestionar los bienes culturales a los que los mantuanos han considerado representativos de sus rasgos identitarios.
En ese contexto, desde la investigación y como contribución al enriquecimiento profesional desde la teoría crítica, se tomó como objeto de análisis el lugar de Mantua en el laberíntico proceso del patrimonio cultural en Cuba a partir de 1896; un proceso continuo que metodológicamente, mediante la puesta en valor del patrimonio documental asociado al tema y, en una perspectiva histórico-social, resultó organizado en tres etapas: construcción social, patrimonialización y permanencia.
En correspondencia a ellas los resultados se presentan en tres artículos. El primero de ellos, “Mantua I. La construcción de un patrimonio cultural”, aborda la conformación de un sistema de hechos y sucesos a los que acompañan representaciones de la significación cultural que le atribuyen las comunidades participantes en el acto que dio fin a la invasión (soldados invasores, mantuanos, funcionarios y comerciantes españoles, entre otros), a las que con posterioridad dan sentido no solo historiadores, intelectuales y políticos, sino también la comunidad en su diversidad. El mismo finaliza con la inauguración del máximo ejemplo de esas representaciones, el Monumento al Soldado Invasor, promovido por León Brunet Ramírez en 1929 y ejecutado por el escultor Juan José Sicre y Vélez, y el arquitecto, ingeniero civil e historiador José María Bens Arrarte, en septiembre de 1933.[1]
El segundo, “Mantua II. ¿Primera declarada Monumento Nacional en Cuba?”, parte de las representaciones del poblado y su obra conmemorativa como símbolo nacional y culmina con la declaratoria de Monumento Nacional al poblado mediante el Decreto Ley no. 207, del 1ro de septiembre de 1935; proyecto ley que colocó bajo responsabilidad del Gobierno de la República la demanda social establecida por los protagonistas del acontecimiento del 22 de enero de 1896: salvar del aislamiento y la pobreza a su población, gestionar su significación ante el turismo nacional y extranjero y, de forma particular, “exaltar los sentimientos de amor a la nacionalidad y de veneración por las virtudes, los ejemplos y las enseñanzas de los que la crearon”.[2]
Se pronunciaba el Decreto como acciones para romper con el aislamiento la culminación de las carreteras Mantua-Guane-Pinar del Río y Mantua-Puerto de Arroyos de Mantua; la habilitación del Puerto de Arroyos para el tráfico marítimo, vía por la que entraron al poblado los materiales utilizados para el Monumento al Soldado Invasor; el establecimiento de un campo de aterrizaje y la vía del ferrocarril que uniría a Guanajay con Mantua.
Ambos artículos ponen de manifiesto cuatro de los cinco elementos a tener en cuenta en el ámbito del patrimonio cultural indicados por la Dra. Yamile Deriche Redondo en “Patrimonio y subjetividades: idas y vueltas”: 1) su construcción social y su condición cultural, 2) su condición de referencia vital y cotidiana para la identidad de nuestros pueblos y comunidades, 3) su condición de testimonio de la cultura de un pueblo, de su memoria, de los olvidos y de los silencios y, potencialmente, 4) su posibilidad de constituirse en un recurso para el desarrollo a nivel comunitario, territorial y macrosocial.[3]
En este, el tercero, se analiza la permanencia de los elementos en los que se corporiza la significación cultural o el valor patrimonial del poblado en su condición de sitio histórico; y, como en los anteriores, se da continuidad al permanente diálogo que se establece entre protagonistas nacionales y locales. Un papel esencial para ello lo juega el patrimonio documental con la colección del Heraldo Pinareño de la Biblioteca Nacional de Cuba “José Martí” y la de Ecos de Mantua, conservados en el Museo Municipal. De vital importancia resulta la experiencia de recorrer el sitio histórico en el contexto del 130 aniversario y la pasión de los mantuanos en la defensa del obrar de sus compatriotas en la Guerra del 98, antes, durante y posterior al 22 de enero de 1896.
Tomar como hitos históricos los festejos por los aniversarios del término de la Invasión permite reflexionar desde perspectivas históricas la ineludible relación del patrimonio cultural mantuano con el poder político, de gobierno y los medios de comunicación masiva, para su reconocimiento, valorización y defensa a partir de políticas públicas, el quinto de los elementos señalados por la Deriche.[4]
Su título, “Lugarización de la memoria histórica”, refiere el concepto utilizado por Silvana Fabri, doctora en Geografía de la Facultad de Filosofía y Letras del Instituto de Geografía Romualdo Ardissone, Universidad de Buenos Aires, “para pensar los marcos de referencia anudados en la construcción narrativa y simbólica de un sitio memorial”, aplicado al examen y reflexión “de un proceso socioespacial”.[5] Analiza la investigadora la articulación del arte conmemorativo, la política y las prácticas socioespaciales en el lugar de la memoria, perspectiva que en este trabajo aplica al proceso histórico social que otorga sentido patrimonial a Mantua desde 1896 hasta nuestros días.

En el marco del Cincuentenario, 1946, Heraldo Pinareño anuncia en primera plana de la edición del 20 de enero, el acto central y la connotación que alcanza en el ámbito político de la nación. En relación con el primero publica una imagen del “Monumento al Soldado Invasor”, a la que acompaña con la siguiente observación: “Alrededor de este magnífico monumento que se levanta en Mantua M.N., se celebrarán los festejos del Cincuentenario del término de la Invasión”; en cuanto al segundo, inserta en la sección “Palacio”:
El Presidente Grau a Mantua // Se informó anoche oficialmente en Palacio que el señor presidente concurriría a presidir los actos que se celebrarán el día 23 del actual en el municipio de Mantua para celebrar el cincuentenario de la Invasión. // El doctor Grau hará el viaje en un avión Douglas piloteado por el Capitán Álvarez del Regato y le acompañarán entre otros el primer ministro doctor Prío Socarrás, Alberto Inocente Álvarez y el jefe del Ejército General Genovevo Pérez Dámera.[6]
¿Cómo festeja Mantua el Cincuentenario? El programa[7] comprende los días martes 22 y miércoles 23 de enero, y su diseño revela un sistema de signos cuya significación apuntan a los hitos patrimoniales del suceso histórico tanto en una perspectiva local como en su connotación nacional. Ambas jornadas iniciarían a las 7:00 de la mañana con la “Diana Mambisa por los Clarinetes” y en representación del recibimiento que hicieron los mantuanos al Ejército Invasor en 1896, “esquilas de campanas”, acompañándose el día 23, con “salva de voladores”.
Para el 22 de enero: “Lidias de gallos” (8:00 am), “Recepción en el Ayuntamiento para recibir a los oficiales, clases, cadetes, soldados, y periodistas que han duplicado la Marcha de la Invasión” (3:30 pm.), “Fuegos artificiales” (8:00 pm.), “Velada en el “Círculo Familiar” (9:00 pm.) y como cierre, en víspera del 23, “Baile en el Círculo Familiar, Unión Juvenil y Juventud Progresista de Mantua”.
El núcleo del patriótico acontecer sería una Velada, cuya apertura y cierre estaría a cargo de la Banda del Distrito Militar de Pinar del Río con el Himno Nacional y el Himno Invasor, respectivamente. Las palabras de apertura, a cargo del Alcalde Municipal, a las que seguirían las controversias de cantos criollos con sus bandas; el “Canto a Antonio Maceo” y recitaciones, por alumnos de las escuelas públicas; las “impresiones del recorrido de la Invasión por un oficial del Ejército Constitucional” y la conferencia “La invasión: Maceo forjador de patrias”, por el doctor Higinio de Medrano.[8]
El 23 de enero, tras la referida diana mambisa, salvas y campanadas, el recibimiento al “Honorable señor presidente de la República” (11:00 am.) y, 30 minutos después, la sesión solemne en el Ayuntamiento, “haciéndosele entrega del título de Hijo Adoptivo de esta municipalidad” a Grau. Acto seguido, el “develamiento de la Galería de Patriotas en la Sala de Sesiones, y de la tarja de bronce que conmemora el Cincuentenario del término de la Invasión Libertadora”, una construcción conmemorativa que da la bienvenida a los visitantes del Museo Municipal y que merece particular análisis de contenido.
La obra se realiza a propuesta de la Asociación de la Prensa de Cuba, a cuya gestión debe León Brunet Ramírez, miembro de su junta directiva, la ejecución del Monumento al Soldado Invasor en 1933. Desde la contemporaneidad su limitación está dada por la ausencia del carácter democrático que caracterizó la sesión celebrada por el ayuntamiento de Mantua el 23 de enero de 1896, a la que no solo asistieron los principales caudillos de la Invasión, sino también los funcionarios españoles, el párroco y comerciantes mantuanos; testimonio perpetuado por Sicre en uno de los laterales del Monumento década atrás. La historia local narra la participación mantuana del siguiente modo:

Una comisión conformada por las autoridades y los más prestigiosos vecinos de Mantua, presidida por el alcalde José Fors y Perdomo dio cordial bienvenida al general Maceo en las afueras del pueblo, junto al puente rústico sobre el río Mantua, en la finca “los Conucos”. // El siguiente día se firma el acta que testificaba el fin de la Invasión a Occidente y que fue firmada por las principales dirigentes del cuerpo invasor y las autoridades municipales. // Un numeroso contingente de jóvenes mantuanos se incorporó a las filas del ejército libertador, entre los más conocidos se encontraban el coronel Fernando Méndez Miranda y los comandantes Manuel Labastida Miranda y Antonio Pozo Barrios considerado el patriota insigne del municipio.[9]
Luego de dejar inaugurada dicha tarja el programa continúa a las 11:50 am con la peregrinación hasta el Monumento al Soldado Invasor, desfilando ante él veteranos, estudiantes y maestros de escuelas públicas portando la bandera cubana, campesinos y obreros, pescadores y obreros portuarios de los Arroyos de Mantua, gremio de escogedores, pueblo en general y los oficiales y soldados que realizaron la marcha invasora desde los Mangos de Baraguá siguiendo la ruta de Maceo.
Entre 12 m. y 1:15 pm, la expresión de las dos instituciones básicas heredadas del período colonial, por la Iglesia Católica, “Misa de campaña”, oficiada por el Rev. Obispo de Pinar del Río; por el Ayuntamiento, “el acto patriótico”, a cargo del Alcalde Municipal, el presidente de los veteranos y, a modo de resumen, las palabras del presidente de la República.
Al almuerzo seguía una sección de discursos en las que acolaran al alcalde, el presidente de la Asociación de la Prensa de Cuba, el presidente de la Academia de la Historia, un oficial del Ejército Constitucional y, una vez más, a modo de resumen del acto, el presidente. Como intermedio, la interpretación de Canto al Soldado Invasor por su autor, el laureado poeta cubano, doctor Jorge Casals”, catedrático titular de literatura en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas y miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras.

Mas la descripción de lo acontecido, tanto por sus anfitriones como por los visitantes, se registra en las ediciones de los días 23 y 24 del Heraldo Pinareño, y constituyen representaciones de la significación cultural otorgada por la comunidad. Textos a tener en cuenta desde la teoría contemporánea en la gestión del patrimonio cultural tanto en función del desarrollo local como en expresión de activación simbólica del bien cultural.
En defensa del desarrollo local, el Dr. José F. Martínez, en la edición del 23, pone sobre el tapete las necesidades del poblado de Mantua, al tiempo que alerta sobre las promesas incumplidas por gobernantes en actos anteriores:
Conmemorando la fecha en que el heroico Titán de Bronce, hizo la etapa final de aquella épica marcha guerrera y militar, que se llamó la Invasión; el pueblo de Mantua viste sus mejores galas para recibir en su seno, aunque sea por breves horas, al Primer Magistrado de la Nación, y a sus ilustres colaboradores en el Gobierno. // El entusiasmo es indescriptible en el pequeño pueblo, en el cual, sin distinción de partidos, razas, posición social, todos rivalizan por quedar bien, como siempre han quedado en parecidas ocasiones. // Sus autoridades municipales, escolares y militares han aunado sus esfuerzos para el logro de tan loable finalidad, y estamos seguros de que obtendrán el más brillante resultado. // Desfiles militares, paradas escolares, banquetes, bailes, discursos… harán más placentera su estancia en aquel lugar a los ilustres huéspedes. Y como es natural y humano nuestros comprovincianos, los mantuanos, aprovecharán la oportunidad, para hacer sus peticiones, de todas aquellas cosas de que injustamente carecen: Un edificio para alojar sus Escuelas; la Carretera que los una a Guane; la solución del problema de alumbrado y otras muchas necesarias, y justificadas, por demás. // Y no dudamos que en el entusiasmo del agradecimiento a la buena acogida dispensada, reciban todas las promesas de realización, que tiene derecho a esperar, toda vez que lo que piden es justo. // Pero, deseamos de todo corazón, no les pase lo que les pasara, en años pretéritos con Machado, y en otros no tan pretéritos con Batista; los cuales, recibidos con iguales agasajos y demostraciones, no por sus respectivas personalidades, desde luego, sino por los cargos que ostentaban, pagaron esos agasajos con promesas, que nunca se vieron cumplidas, y al volver las espaldas, nunca más se acordaron del bello y pequeño pueblo pinareño, que tan hospitalario se mostrara con ellos. // Que ya va siendo hora, de que nuestros pueblos olvidados y abandonados tengan las atenciones que ellos merecen. // Dr. José F. Martínez.[10]

En legitimidad de la connotación nacional del Cincuentenario, una crónica de la visita de Grau en la sección “Palacio” del Heraldo Pinareño del 24 de enero bajo el título: “Regresó de Mantua el Presidente de la República”.[11] De ella destaquemos: la clasificación del sitio en los términos de “histórico municipio pinareño”; la celebración de una sesión extraordinaria en el Ayuntamiento, “leyéndose la histórica acta levantada por el General Antonio Maceo al finalizar la Jornada Invasora”; la visita al parque “donde se encuentra situado el monumento que perpetúa la hazaña del Titán y sus acompañantes”, y la reedición de la jornada de la Invasión por 450 miembros del Ejército, quienes recorren más de 1 714 kilómetros, desde Baraguá hasta Mantua.
En relación a las demandas municipales: “El presidente dio órdenes personales al ministro de Obras Públicas, ingeniero San Martín, para que se estudiara inmediatamente el trazado de la carretera de Mantua a Guane y otras obras de importancia que el Gobierno se propone realizar en Mantua”.
Hacer de la celebración del Cincuentenario un acto a recordar, debió reclamar de los mantuanos un sacrificio solamente comparable con el deber ser cívico y moral que demanda la patria en sus dos dimensiones geográficas: la patria chica y la nación. En esa perspectiva, como introducción al quehacer de los mantuanos de 1946 un año de celebración, recordemos a uno de los más ilustres hijos de Vueltabajo, Pedro García Valdés:
Es innegable que en la patria chica es donde se encuentran los elementos intuitivos que tan honda repercusión tienen después en la vida nacional. En la comarca es donde comienzan a manifestarse los primeros vagidos del amor a la patria y a desarrollarse los sentimientos nacionales, por eso el estudio de la Historia Local, capacita para penetrar con gusto y devoción en el santuario de la Historia Patria, que es cofre sagrado donde se guardan los recuerdos de la familia cubana. […]. Es innegable que el culto a lo propio es una de las características medulares para la conservación de las nacionalidades. […] la patria chica o sea el eslabón, que nos une a la gran familia cubana, la patria que no veremos pero que la sentimos, haciendo que experimentemos el patriotismo, el más profundo y fuerte de todos los sentimientos, por el cual ofrecen los seres humanos su hacienda, el porvenir de sus familias, su vida por la patria. // El patriotismo es un sentimiento egoaltruista que se va despertando en los individuos por medio de hechos y de actos […].[12]
Si en el ámbito nacional la celebración del Cincuentenario había contado con la colaboración de intelectuales que desde sus disciplinas habían cantado a la Invasión en diferentes partes de la Isla, y para realzar su carácter contó con la asistencia del presidente de la República; en lo local alcanzaría sus mayores logros en torno a los festejos por el 20 de mayo con la creación de un sistema de símbolos que otorgó legalidad a la autonomía política y cultural de la municipalidad.
Téngase presente, entre sus antecedentes, el decreto del alcalde Municipal de La Habana, Dr. Raúl G. Menocal, del 26 de noviembre de 1940, creando la Comisión de Monumentos, Edificios y Lugares Históricos y Artísticos Habaneros, documento en el que se expone la necesidad de que cada término municipal de la Isla se ocupara de velar por la protección de los bienes culturalmente significativos de su territorio. La permanente presencia de la gestión por fundar una biblioteca, un museo y un archivo municipal que se observa en las actas capitulares de sus ayuntamientos evidencia la repercusión de dicho decreto.
En el año del Cincuentenario Mantua se coloca en sintonía con los proyectos iniciados en la red de municipios de Cuba. ¿Qué espacio ocupa en ellos el término de la Invasión? De su promotor y la significación que le otorgaran los mantuanos plantean investigaciones locales:
Fue el incansable León Brunet, villareño de Cuna, pero mantuano de corazón el cubano a quien debemos los hijos de esta tierra el imponente monumento al Soldado Invasor, perpetuo homenaje de la Patria a aquellos que entregaron la vida para conquistar la libertad y la luz que la Patria necesitaba. // El también abogado y periodista, desde la década del 20, del siglo pasado, dedicó esfuerzos a luchar por el mejoramiento de la villa mambisa de occidente. No hay obra por sencilla que sea, o conquista de entonces, en la que no esté su impronta tesonera e inquebrantable.[13]
Bajo la dirección de León Brunet y Ramírez, declarado Hijo Adoptivo de Mantua en sesión del Ayuntamiento del 30 de mayo de 1933 al que los lugareños califican como el maestro que les “enseñó a pensar y sentir en mantuano”, el que les supo legar “un concepto de respeto humano y amor propio”, el ilustre pensador que entendía “que el problema principal de la cultura es el de la sociedad, el del ideal común que hace fecunda esa convivencia”,[14] se funda el Patronato Local “Por Cuba y por un Mantua MN Mejor”.
Con el accionar del Patronato Local el territorio de Mantua logra crear el himno y el escudo de la ciudad; establecer el periódico Ecos de Mantua y la Biblioteca Municipal; fundar y otorgar sostenimiento a una Academia de Música, creando desde ella la banda “La Invasora”; una Academia de Corte y Costura y una Academia de Artes Gráficas. A su labor atribuyen la construcción de la torre de la Iglesia en reconocimiento a las campanadas que anunciaron la llegada de los libertadores en enero de 1896 y el Parque José Martí, entre otras.[15]

Para la marcha del Himno, el Patronato Local confió la letra al espirituano Rogelio González Ricardo, quien debió también ocuparse de su musicalización en 1946 e interpretada por la banda “La Invasora” durante los actos patrióticos organizados en la ciudad. Su historia subraya que, para el Centenario, en 1996, se reinaugura con la musicalización del instructor de música mantuano Osvaldo Valdés Sambrana y, resignificado bajo un nuevo ritmo, es simbólicamente aprobado por la Asamblea Municipal del Poder Popular de Mantua en sesión del 22 de enero de 1996 [16] Un asomo a sus versos delata el lugar otorgado por los mantuanos al acontecimiento histórico del término de la Invasión.
Para el escudo, acude el Patronato al pintor Esteban Valderrama y Piña, quien en 1928 se había encargado de otorgar la versión definitiva al escudo de la Provincia y Ciudad de Pinar del Río. Valderrama perpetua en los blasones del escudo de Mantua los más significativos hitos de la conformación de su historia. En el tercio superior, “hundiéndose un bergantín italiano del cual se salvan algunos náufragos en conformidad con la leyenda histórica” que marca el origen del asentamiento, el nombre de río (Mantua) a cuyas márgenes se establece y, en correspondencia a los horizontes culturales de sus pobladores, la advocación bajo la cual queda protegida: la Virgen de las Nieves. En los dos tercios inferior, en primer término, el Monumento al Soldado Invasor, sobre matas de tabaco, principal renglón económico del municipio, a lado diestro, un pinar y los picos de la cordillera pinareña; al siniestro, unas palmas canas, árboles típicos de la región. A modo de presentación, el lema: Trabajo, Unidad y Progreso.
Si a partir de 1935, todo documento político y cultural emitido en Mantua se hace acompañar de las iniciales MN para con orgullo comunicar su declaratoria de Monumento Nacional, a partir de 1946 se une a ello el escudo de la ciudad. Así se expresa en el periódico Ecos de Mantua, y queda grabado en los espaldares de las butacas que integran la réplica de los muebles del Ayuntamiento utilizados en la firma del Acta del Término de la Invasión firmada del 23 de enero de 1896.

Reconocimiento especial merece en esta oleada de símbolos mantuanos Ecos de Mantua, órgano oficial del Patronato “Por Cuba y por Mantua, MN Mejor” y el Comité de Acción Pro-Mantua, MN; en mi opinión, el más auténtico patrimonio documental del territorio por constituir la más plural de las fuentes de información disponible.
Ecos… vio la luz el 20 de mayo de 1946 “con el objetivo de defender y divulgar el desarrollo de la localidad” y en sus ejemplares, custodiados por el Museo Municipal, puede el investigador encontrar los más insospechados cimientos para entender el Mantua actual. El más fugaz acercamiento a la edición del 30 de marzo de 1955, por ejemplo, enuncia que se trata de un “periódico de intereses generales, defensor de los intereses del término”; fundado por León Brunet Ramírez, dirigido por Fina Forcade de Jackson y administrado por Antonio Capín Urquiola, cuya dirección, redacción, administración y talleres se encuentran en la calle Calixto García y la nombrada Juan Bruno Zayas. De las prácticas socioespaciales que revelan en Mantua la lugarización de la memoria en ese momento da testimonio la siguiente nota:
Tardes Culturales // Amenizadas por nuestra banda “La Invasora” que mantiene el patronato local Por Cuba y un Mantua, M. N. Mejor, prosigue la celebración de las tardes culturales, en este pueblo, con la asistencia de numeroso público que concurre a ella -los domingos- con visible entusiasmo. // Es propósito del patronato aludido celebrar esas tardes en forma rotativa, en cada uno de los parques que posee este pueblo, o sean “Soldado Invasor”, “José Martí”, “Las Madres” y “Mangos de Roque”. // Anima a la expresada institución el propósito de ofrecer a nuestro pueblo, además de ratos de sana y alegre distracción, la oportunidad de contribuir a la superación cultural del mismo, por medio de las disertaciones que en ellos se ofrecen.[17]

Ecos de Mantua, como la musicalización del Himno, fue revitalizado a propuesta de los investigadores e intelectuales mantuanos en versión digital el 22 de enero de 2007. bajo la dirección de la Asamblea Municipal del Poder Popular; manifestación de la puesta en valor de la memoria histórica documental.
Al significativo parque en que se emplaza el Monumento al Soldado Invasor, suma Ecos los parques Martí, el de las Madres y Mangos de Roque. El primero de ellos, es fruto del Patronato Local y el Comité de Acción Pro- Mantua que, en la capital de la República, habían organizado Mantuanos residentes en La Habana y personalidades sensibilizadas con el progreso de la ciudad Monumento. Para iniciar la obra, se colocó la primera piedra el 20 de mayo de 1947, acto que registra Ecos de Mantua, en su edición del 30 de mayo, y para su inauguración se designa el 5 de agosto, Día de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de la ciudad de Mantua. Fecha pactada para dar apertura a las obras ejecutadas por el Patronato cada año.

Del segundo, espacio dedicado a las Madres, los mantuanos otorgan a Gladis Morejón Soria, profesora de instrucción pública villaclareña que ejercía el magisterio en el municipio, la iniciativa de erigir en la ciudad un monumento ante el cual rendir homenaje a las madres. Para ello contacta la maestra al escultor Juan Antonio López (La Habana, 1918. Miami, 2011), quien con la colaboración de varios vecinos hará llegar la obra desde La Habana hasta Mantua en abril de 1952, siendo develada el domingo 11 de mayo, Día de las Madres. Con ello, no solo se suma la ciudad a tan noble tributo, sino que enriquece temáticamente el sistema de obras conmemorativas de Mantua. De Antonio López el patrimonio cultural cubano registra la mascarilla mortuoria de Eduardo Chibás (1951) y el busto en bronce a Julio Antonio Mella, en su memorial en La Habana (1956).
El tercero de los escenarios referidos en Ecos es el parque Mangos de Roque, sitio histórico que enuncia su significación con la puesta en valor de los estudios que relacionan el lugar con la acampada de las tropas de Antonio Maceo al arribar a Mantua el 22 de enero de 1896. La lugarización de la memoria histórica de Mantua ha estado aquí marcada por la huella de la reedición de la marcha invasora a través del tiempo.

Así lo demuestra la tarja en bronce develada el 23 de enero de 1952 por el ministro de obras públicas Luis Casero Guillén en la que se hacen constar las figuras de Carlos Prío Socarrás, presidente de la República, y, en muestra de respeto a la autoridad local, la de Antonio Duarte y Ruiz, Alcalde de Mantua; en 1968, el testimonio del recorrido emprendido por miembros de la Unión de Jóvenes Comunista en conmemoración del 72 aniversario de la caída del Titán de Bronce.

La celebración del centenario, en 1996, no solo sumó otra construcción conmemorativa por los cincuenta columnistas de la UJC y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, sino también un conjunto escultórico a cargo del artista Leo D'Lazaro, quien en lenguaje contemporáneo ponía en el centro del término de la Invasión al Lugarteniente Antonio Maceo, allí donde acaparan sus tropas el 22 de enero de 1896; imagen que utilizaría el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural en el Catálogo de Monumentos Nacionales de la República de Cuba (2015) para representar a la inscripción de Mantua, en la tipología de Sitio Histórico.


Paradójicamente a la sustitución hecha el ámbito del patrimonio cultural, la cancelación de una serie de sellos en conmemoración del 150 aniversario del inicio de la Guerra de Independencia retoma el emblemático Monumento al Soldado Invasor:
Manzanillo. Octubre 9.- La cancelación especial de primer día de la emisión postal Aniversario 150 del inicio de las guerras de independencia en Cuba aconteció hoy en el salón principal del Museo Municipal de la localidad. // La serie de ocho sellos postales de diferentes valores refleja 21 personalidades y nueve lugares representativos de la historia patria en las diferentes etapas de la única Revolución que ha existido en Cuba, e incluyen la bandera cubana como representación de la unidad nacional. // Los escenarios históricos que representan la gesta a lo largo del territorio nacional son el sitio del estallido armado el 10 de octubre de 1868, con las dos ruedas dentadas del otrora ingenio y el jagüey; el parque monumento erigido en Mangos de Baraguá; Mantua, en Pinar del Río, donde se localiza la escultura El soldado invasor, donde finalizó la invasión de oriente a occidente; y la escalinata de la Universidad de La Habana. // Además, la Sociedad de Torcedores, actual sede del Museo Nacional de Historia del Movimiento Obrero; el cuartel Moncada, la Comandancia General del Ejército Rebelde en La Plata, y la Plaza de la Revolución José Martí.[18]

¿Conocen los mantuanos la Carta de Venecia, de 1964, y la Carta de Burra, de 1999, Cartas Culturales de los Documentos Internacionales para el Patrimonio Cultural? La Carta Internacional para la Conservación y Restauración de Monumentos y Sitios de 1964, resultado del II Congreso Internacional de Arquitectos y Técnicos en Monumentos Históricos al abordar “la noción de monumento histórico” aclara en el artículo no. 1 de las definiciones: “Se refiere no sólo a las grandes creaciones sino también a las obras modestas que han adquirido con el tiempo una significación cultural”.[19]
La Carta de Burra, por su lado, enuncia en su preámbulo: “provee una guía para la conservación y gestión de los sitios de significación cultural (Sitios del patrimonio cultural)” y en el Artículo 1 de Definiciones establece: “1.2.- Significación cultural significa valor estético, histórico, científico, social o espiritual, para las generaciones pasada, presente y futura” y esclarece que “se corporiza en el sitio propiamente dicho, en su fábrica, entorno, uso, asociaciones, significados, registros, sitios relacionados, y objetos relacionados” y en nota al margen declara: "El término significación cultural es sinónimo de significación patrimonial y valor de patrimonio cultural”.[20]
Desde la praxis, Mantua pone en valor todo bien cultural que tribute a la significación cultural del término de la Invasión en su territorio y para ello ha indagado una y otra vez en cada uno de los elementos arquitectónicos, urbanos y sociales que corporizan algún sentido otorgado al acontecimiento histórico y sus protagonistas. La identificación de la casa de Ildefonsa Izquierdo, la humilde anciana vinculada a la insurrección que ofreció hospedaje a Maceo, y, a su frente, la de Carlota Castro, donde por orden de Maceo José Miró redactó el informe enviado al Delegado Estrada Palma en Nueva York, con fecha 23 de enero; la del regidor Simón Docal, donde se ofreció un banquete o el casino español, lugar que se ofreció un baile; o la orden de tocar arrebato con la enorme campana traída desde Barcelona apenas dos años atrás dada al sacristán por el sacerdote bayamés Martín Viladomat y Gelabert, son algunos ejemplos de ello.[21]
Un exponente de dicho proceder, de carácter nacional teniendo en cuenta la jerarquía política de sus protagonistas es la colocación de una tarja ante la vivienda ubicada en la calle Martí no, 71, en la que reza:
República de Cuba // Ministerio de Educación // 1896 – 1950 // En esta casa quedó gloriosamente sellada el 23 de enero de 1896, en presencia del lugarteniente general del Ejército Libertador Antonio Maceo Grajales, el Acta expresiva de haber concluido la marcha de la invasión iniciada en los Mangos de Baraguá el 22 de octubre de 1895. // Homenaje del Gobierno que preside el Dr. Carlos Prío Socarrás, siendo Ministro de Educación el Dr. Aurelio Sánchez Arango.

Añaden a ello el uso de lenguajes contemporáneos con la participación de jóvenes en proyectos que recrean los sucesos cotidianos que acompañaron la permanencia del Ejército Invasor en Mantua los días 22 y 23 de enero de 1896. De ello es muestra el audiovisual “Crónica de una invasión mambisa” (2026), del realizador José Manuel Paulín, de Producción de Patrimonio Audiovisual, del Centro Provincial de Patrimonio Cultural de Pinar del Río, imágenes que por esos días invaden las redes sociales y, desde la localidad, desafían fronteras en una gestión patrimonial que apuesta por la participación comunitaria, hacia una narración que desborda la tradicional lugarización de la memoria.

[1] V.: Marcos Antonio Tamames Henderson: “Mantua I. Mantua I. La construcción de un patrimonio cultural”, Blog Cubarte, 31 de marzo de 2026. https://cubarte.cult.cu/blog-cubarte/mantua-i-la-construccion-de-un-patrimonio-cultural/
[2] V.: Marcos Antonio Tamames Henderson: “Mantua (II). ¿Primera declarada Monumento Nacional en Cuba?”, Blog Cubarte. Portal de la Cultura Cubana, La Habana, 24 de abril de 2026. https://cubarte.cult.cu/blog-cubarte/mantua-ii-primera-declarada-monumento-nacional-en-cuba/
[3] Yamile Deriche Redondo: “Patrimonio y subjetividades: idas y vueltas”, pp. 36-37, en Fabiola Yazmín Rodríguez Orantes (coord.): Patrimonio cultural y natural. Reflexiones para la acción, pp. 35-52, Universidad de Baja California Sur, México, 2024.
[4] Ibidem.
[5] Silviana Fabri: “El arte conmemorativo en el proceso de lugarización de la memoria: la construcción simbólica y narrativa en el predio Quinta Seré, Morón, Buenos Aires”, p. 143; en Perspectiva Geográfica, 23(1), 143-159, Buenos Aires, enero-junio de 2018. “Las tramas de sentidos construyen una narrativa memorial que se emplaza en el predio y funciona como dispositivo visual de significación”.
[6] Archivo Histórico Provincial de Pinar del Río (AHPPR). Heraldo Pinareño, 23(1756):1, Pinar del Río, domingo 20 de enero de 1946.
[7] “1896-1946. El Cincuentenario de la Invasión en Mantua M.N. Programa de festejos”, en BNCJM. Heraldo Pinareño, 23(1757):4, Pinar del Río, martes 22 de enero de enero de 1946.
[8] Higinio Medrano Polanco (Guantánamo, 30 de julio de 1887-) Investigador y poeta. Autor de obras como La ruta milagrosa de Martí y El índice glorioso de Mantua. Ganó el premio nacional Enrique José Varona en el año 1949. Nombrado Historiador de la Ciudad por el Ayuntamiento de Guantánamo.
[9] “Historia del municipio Mantua”, https://www.ecured.cu/Historia_del_municipio, [12/2/2026].
[10] AHPPR. “Actualidades”, Heraldo Pinareño, 23(1758):1, Pinar del Río, miércoles 23 de enero de 1946.
[11] AHPPR. “Regresó de Mantua el presidente de la República”, Heraldo Pinareño, 23(159):1, Pinar del Río, jueves 24 de enero de 1946.
[12] Pedro García Valdés: “La historia de la patria chica, su importancia para ir formando la conciencia nacional”, Trabajo presentado en el III Congreso Nacional de Historia, Trinidad, 2,3 y 4 de septiembre de 1944; en BNCJM. Heraldo Pinareño, 22(1652): Suplemento, Pinar del Río, 2 de diciembre de 1944. Las cursivas señalan el fragmento establecido como lema por el autor en la cátedra de Historia de Cuba en la Escuela Normal de Maestros y Maestras de Pinar del Río.
[13] "Un monumento cuenta su historia: el Soldado Invasor", Ecos de Mantua, 31 enero, 2021, http://www.ecosdemantua.cu/index.php/2021/01/31/un-monumento-cuenta, [12/2/2026]
[14] Museo Municipal de Mantua: “Monumento al Soldado Invasor”, https://www.ecured.cu/Monumento_al_Soldado_Invasor [12-1-2026].
[15] Museo Municipal de Mantua: “Monumento al Soldado Invasor”, https://www.ecured.cu/Monumento, [12-1-2026].
[16] “Himno de Mantua”, Ecured, https://www.ecured.cu, [10/2/2026]
[17] Museo Municipal de Mantua. Ecos de Mantua, 10(177):1, Mantua, M.N., 30 de marzo de 1955.
[18] Denia Fleitas Rosales: "Cancelan serie postal Aniversario 150 del inicio de las guerras de independencia", Radio Granma, martes, 9 de octubre de 2018, https://www.radiogranma.icrt.cu/cancelan-serie-postal-aniversario-150-del-inicio-de-las-guerras-de-independencia/
[19] "Carta de Venecia. Carta Internacional para la Conservación y Restauración de Monumentos y Sitios”, p. 137: en en Documentos Fundamentales para el Patrimonio Cultural, Cartas Culturales, pp. 137-140, Instituto Nacional de Cultura, Perú, 2007.
[20] “Carta de Burra para Sitios de Significación Cultural (ICOMOS, Australia, 1999)”, p. 170; en Documentos Fundamentales para el Patrimonio Cultural, Cartas Culturales, pp. 169-177, Instituto Nacional de Cultura, Perú, 2007
[21] V.: Enrique Pertierra Serra: “IV. Mantua, fin de la Invasión”, en su La guerra de liberación en Mantua (1895/1898), pp. 21-33, Colección Raíces, Ediciones Loynaz, Pinar del Río, 2019.

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