Palabra en la Ciudad


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Foto: Adrián Álvarez Adán/Cubaliteraria. Sábado 28 de marzo de 2026. Presentación del poemario Mataremos al hijo, de la periodista y poeta Leyla Leyva, publicado por Letras Cubanas en 2025 y presentado por la poeta y ensayista Caridad Atencio.

 

En el entramado adoquinado de La Habana Vieja, donde el tiempo parece detenerse entre el salitre y la historia, la literatura no es solo un objeto de consumo, sino un organismo vivo, donde las “Lecturas de poesía contemporánea”, auspiciado por el Centro Cultural Cubapoesía  se consolidan como un refugio necesario para el espíritu.

El encuentro que se da cita en la emblemática librería Fayad Jamís, el próximo 19 de mayo, a las  11:00 am; no es un recital común, sino que se nutre de la presencia de dos voces imprescindibles de la lírica cubana actual: Leyla Leyva y Caridad Atencio. Se trata entonces  de un diálogo íntimo. Una comunión entre el creador y su público, donde la voz del poeta se convierte en el vehículo para desentrañar las zonas más profundas de la identidad y la existencia. Dos Voces, Dos Universo y una elección no casual. Ambas representan cimas de la creación poética femenina en Cuba, aunque sus caminos estéticos transiten por senderos distintos que, sin embargo, convergen en la excelencia del lenguaje.

Por una parte Leyla Leyva, tejedora de sutilezas. Su obra poética se caracteriza por la sensibilidad que logra capturar lo efímero y convertirlo en eterno. En poemarios como Piélago o La distancia del destino, Leyva explora la memoria, el paisaje interior y la fragilidad de los vínculos humanos. Su poesía no grita; susurra verdades profundas a través de una imagen  pulcra y una contención formal que denota un respeto sagrado por la palabra. Para Leyva, el poema parece ser un puente entre la realidad tangible y ese otro lado de las cosas que solo el ojo entrenado del poeta alcanza a divisar. En la lectura, su voz aporta esa calma necesaria para que el verso repose en el aire antes de ser absorbido por el oyente.

Por otro lado, Caridad Atencio, esa figura sólida de las letras cubanas contemporáneas, con una labor que no se limita a la creación, sino que se extiende a una profunda investigación académica, siendo una de las más lúcidas estudiosas de la obra de José Martí. Esta dualidad se refleja en su poesía: una escritura que es, a la vez, visceral y reflexiva. En obras como Los valles internos o Salinas, Atencio indaga en la ontología del ser, la maternidad, el cuerpo y la relación del individuo con lo sagrado y lo cotidiano. Su verso tiene una fuerza telúrica; es una búsqueda constante de la esencia, despojando al lenguaje de artificios innecesarios para llegar al núcleo del dolor, del goce o de la duda.

El diálogo entre ambas creadoras durante el evento permitirá al público asistir a un despliegue de sensibilidad, donde se abordará no solo sus procesos creativos, sino también la función de la poesía en un mundo cada vez más volcado hacia lo inmediato y lo material.

No podría hablar de este evento sin mencionar su sede: la librería Fayad Jamís. Ubicada en la populosa calle Obispo, este espacio es mucho más que un comercio de libros. Lleva el nombre de uno de los poetas y artistas visuales más queridos de Cuba, aquel que escribió que "por esta libertad habrá que darlo todo".

Realizar lecturas de poesía en este recinto es un acto de justicia poética. La librería se convierte en un ágora moderna donde el bullicio  el pregón en la calle se desvanece ante el ritmo del verso libre. La Fayad Jamís funciona así como un pulmón cultural en el corazón de la zona más antigua de la capital, rescatando la tradición de las tertulias habaneras y recordándonos que la ciudad, además de arquitectura, es ante todo, pensamiento y palabra.

En medio del pulso que marca la vida cultural del país, la poesía podría parecer un lujo prescindible. Para nuestra sociedad que históricamente ha estado vinculada a la oralidad y a la mística de sus escritores, estos encuentros funcionan como espacios de resistencia cultural. La poesía ofrece un lenguaje que la estadística o el discurso político no pueden proporcionar. Es el lugar donde se puede nombrar la pérdida, la esperanza, el arraigo y la desolación con una honestidad que sana.

De esta forma el auspicio de Cubapoesía, garantiza que el género no quede relegado a las bibliotecas, sino que salga a la calle, que se encarne en la voz de sus autores y que dialogue con el ciudadano común. En estos eventos, el público cubano no solo busca estética; busca sentido y reconocerse en la experiencia del otro, entender su realidad a través de la metáfora y encontrar belleza allí, donde el día a día suele ser áspero.

Lecturas de poesía contemporánea no son simplemente una actividad de la agenda cultural. Son una reafirmación de que Cuba sigue siendo una isla de poetas. Por ello, la maestría de cada invitado, el rigor del Centro Cultural Cubapoesía y la hospitalidad de la librería Fayad Jamís, crean una atmósfera donde la palabra es la verdadera protagonista; donde queda el aire de la certeza y un refugio para resguardar la humanidad más profunda. La poesía, lejos de ser un arte del pasado, sigue siendo el mapa más fiel para navegar las incertidumbres del futuro.

 


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