...el mundo suena diferente gracias a Cuba...
Alex Pertout
Alex Pertout es un percusionista, compositor, educador, productor y artista de grabación chileno-australiano galardonado por su excepcional sensibilidad percusiva que ha enriquecido una amplia gama de grabaciones de estudio, entre las que se incluyen algunas de las canciones más icónicas de la historia de la música popular australiana.
Su acercamiento a la feria del disco cubano, Cubadisco, en esta oportunidad con el fonograma Viajes (Travels), fue el principal motivo para la entrevista que ahora ponemos a su consideración.
¿Cuáles fueron las principales motivaciones para el disco?
Este disco nace de una necesidad muy personal: la de seguir documentando mis composiciones, grabaciones y producciones.
Es realmente continuar con una trayectoria que he construido con mucho respeto; una trayectoria que siempre ha explorado y unido una gran fusión de estilos, instrumentos y ritmos globales, diría yo.
Viajes es un paso más en ese camino, con el corazón abierto a todas las músicas que me han formado.
¿Qué elementos sonoros diferencian a Viajes de Tales to Tell en cuanto a intervención de instrumentos sonoros, colores, géneros y otros detalles?
Bueno, Tales to Tell y Viajes (Travels) son dos álbumes que, aunque comparten una narrativa común, porque el productor fui yo en ambos, se construyeron en lenguajes sonoros distintos, diría yo.
Tales to Tell fue un proyecto de dúo, un trabajo hermoso que además tuvo el honor de ganar un Premio Internacional en Cubadisco en el 2015, eso fue muy especial para mí.
Viajes, en cambio, es una producción mucho más íntima y personal. Aquí expongo todas mis influencias globales desde esas vistas de la cordillera de los Andes que he presenciado desde mi infancia en Chile. Diría que Viajes es un ejercicio de expansión, un viaje que me lleva de Chile a Argentina, a Cuba, Estados Unidos, India y Australia. Es un vuelo gigantesco alrededor de todo lo que me ha impresionado y que ha formado a la persona y al músico productor que soy hoy en día.
Con Tales to Tell usted ganó un premio Cubadisco. ¿Qué valor le ha dado?
Para mí el Premio Internacional de Cubadisco en el 2015 fue un elogio inmenso en mi vida artística. Un galardón precioso porque provenía de un país, de una cultura inspiradora.
Que fuera un sello de Cuba, para mí eso tiene la autenticidad de una nación con una tradición musical tan poderosa. Ese premio me dio también la certeza de que ya estaba en el camino correcto en cuanto a producción musical.
Me inspiró a seguir mi rumbo artístico, me dio una energía vital así y que todavía me acompaña.
¿Qué expectativas tiene ahora con Viajes?
Mis expectativas ante todo son emocionales. Este fue un disco que desarrollé y trabajé por muchos años y deseo que tenga un buen recibimiento, claro; pero sobre todo, que logre conectarse con nuevas audiencias, que conecte emocionalmente; que el álbum haga exactamente lo que promete su título, que lleve a quien lo escuche a algún lugar, que sienta ese viaje, que la música lo transporte; que las melodías despierten un recuerdo, una nostalgia, una emoción.
Y bueno, con este álbum también quisiera demostrar versatilidad, evolución, exploración intercultural; pero lo principal, lo que más me importa, es que alguien en algún lado cierre los ojos mientras lo escucha y sienta que viajó sin moverse de su casa.

Ha mantenido especial cercanía con la música y los músicos cubanos. ¿Cuánto ha incidido esto en su proyección artística?
La música cubana siempre ha sido una de mis mayores influencias, desde la primera vez que visité Cuba, empecé a desarrollar una conexión con músicos distinguidos, a los que he invitado, por más de una década ya, a ser parte de mis producciones. En Viajes esa conexión continúa.
Tengo participaciones especiales de Silvia Cabrera, Justo Pelladito, César López, Maykel González, William Roblejo y Leonardo Pérez. También ha sido súper importante para mí la participación del gran ingeniero de grabación cubano, Alfonso Peña. Él actuó en todas mis producciones y en Viajes (Travels) grabó todo lo que hicimos en La Habana y además aportó muchísimo a la mezcla de las pistas. Todo eso ha incidido totalmente en lo que es mi álbum.
Las participaciones de estos artistas han sido claves para el desarrollo, la autenticidad y el sonido final del disco.
¿Cuáles han sido sus referentes desde la música cubana y por qué?
Mis referentes de la música cubana vienen desde las raíces más profundas: la percusión, el tambor, la clave.
Esa ha sido siempre mi puerta de entrada a Cuba. Mis referentes fueron las grabaciones de Mongo Santamaría, Tata Güines, Armando Peraza, Francisco Aguabella, Celeste Mendoza, Los Muñequitos Matanzas, Los Papines. Ellos son herederos directos de la tradición afrocubana, pero a la vez innovadores.
Me enseñaron que uno puede estar profundamente anclado en las raíces y al mismo tiempo atreverse a explorar, a mezclar y a crear algo nuevo sin perder la esencia.
Desde chiquito esa percusión, esos instrumentos, esa forma de entender el ritmo, se instalaron en mí, y aunque mi disco hoy explora una fusión de jazz, folk, estilos globales, canciones de autor, otros estilos latinoamericanos; esa base afrocubana se mantiene ahí también. Está en la forma en que produzco, en cómo pienso los arreglos, en cómo quiero que la gente sienta mi música.
Esa es mi escuela y sigo aprendiendo de ella.
En su criterio, ¿cuánto ha aportado la música de esta Isla a la sonoridad internacional?
En mi criterio, el aporte de la música cubana ha sido y sigue siendo inmenso. Especialmente en los amplios campos de la música en los cuales yo me muevo, el aporte a la sonoridad del ritmo global es algo muy especial.
La complejidad rítmica afrocubana y los ritmos de percusión que la acompañan hoy, aparecen filtrados por todos lados: en el pop, el jazz, el rock, la electrónica y en la música orquestal.
Los estilos musicales cubanos han inspirado una nueva ola de géneros contemporáneos. El mundo suena diferente gracias a Cuba.
¿A qué responde su cercanía con los instrumentos de percusión afrocubana?
Mi cercanía con los instrumentos de percusión afrocubana responde a mis experiencias de cambio de vida cuando era jovencito, a esa búsqueda que tenía yo a esa edad buscando una conexión latinoamericana después de haber dejado Chile rumbo a Italia donde desarrollé un lenguaje musical.
El ritmo afrocubano ya lo conocía porque en Chile también se escuchaba, pero fue en ese momento, en ese instante, que me inspiró a seguir ese rumbo en mi vida. Esa conexión para mí se volvió espiritual. Y hoy en día, décadas después, la percusión me sigue fascinando, forma parte clave de todas mis producciones en mi vida realmente.
Además de instrumentista, usted es reconocido como docente, compositor y productor musical. ¿En qué consiste el método de estudio de la percusión creado por usted y cuáles son sus principales aportes?
Sí, además de ser percusionista y haber seguido un desarrollo con instrumentos interculturales, también me he dedicado a componer, producir y a la docencia. He formado parte del desarrollo de la enseñanza en el departamento de Jazz e Improvisación del Conservatorio de Música de la prestigiosa Universidad de Melbourne, aquí en Australia.
Para mí todo está conectado, especialmente como educador, porque al mismo tiempo que continúo con mis actividades y mi desarrollo artístico, puedo difundir una educación musical real, basada en la práctica viva.
En lo referente a métodos de percusión, mi desarrollo y mi experiencia han sido tan amplios y aquí imparto un método en el cual todos los estudiantes del programa de Jazz participan. Les propongo un desarrollo amplio de la rítmica afrolatinoamericana, la rítmica carnática del sur de India, la rítmica rudimental y la composición rítmica contemporánea. Para mí es un enfoque de percusión integrada que permite construir una filosofía y cubrir una amplia variedad de estilos.
Además del programa de jazz, dirijo y toco en dos ensambles que desarrollan repertorios semanalmente una es un ensamble de música latinoamericana y la otra es un ensamble de percusión, y existe en la Universidad de Melbourne otra fase de estudio que se llama Breath Studies, es un área donde los estudiantes de toda la universidad tienen que completar el 25% de su diploma en otra facultad.
Diseñé un programa de ritmo y percusión que ha tenido mucha popularidad. En ese programa tenemos más de mil estudiantes por año, provenientes de otras facultades. Ellos estudian ritmo y cómo se entiende el ritmo en estos tiempos. Porque tocar con ritmo, tocar percusión, es más que un arte musical. Hoy en día abarca un área que se entiende como espacio de reflexión, con un impacto positivo en la salud física, psicológica y social de las personas que se integran a tocar percusión. Muchos estudiantes eligen este programa por esta creciente evidencia que conecta el tocar tambores con la salud.
Antes de terminar, quisiéramos conocer si el método antes mencionado ha tenido alcance internacional y cómo valora usted su incidencia en los estudiantes.
Bueno, mi parte en el desarrollo de los estudiantes es educar, desarrollar, demostrar e inspirar, transmitiendo todo de la manera más orgánica posible. Es una semilla que cada uno cultiva a su manera. Esa es mi filosofía.
El enfoque de los estudiantes del programa de Jazz e Improvisación en la Universidad de Melbourne es desarrollar su área instrumental o vocal y al mismo tiempo desarrollar un repertorio personal de música original en cualquier estilo.
Yo valoro mucho la incidencia en la diversidad porque ese es y ha sido siempre mi rumbo. Mi estilo, que es prevalente en mi nuevo disco Viajes (Travels), está formado por esas experiencias tan amplias que abarcan con mucho respeto culturas globales.
Eso es lo que desarrollo en el sonido y lo que se escucha en la producción de Viajes.
Alex Pertout ha sido reconocido por décadas como uno de los percusionistas creativos más destacados de Australia con créditos en cientos de álbumes, bandas sonoras y jingles.
Él ha vuelto a acercarse a la feria del disco en Cuba, Cubadisco, con su fonograma Viajes, para el que expresamos nuestros mejores deseos.

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