Fotos: Cortesía de Sada. Videocilp "Pedacito de cielo"
La categoría de mini álbum favorece que artistas en pleno proceso de construcción de una obra compitan en el certamen Cubadisco en igualdad de condiciones con una obra terminada; por tanto, puede ser igualmente laureada.
Es el caso y la muy agradable noticia recibida por la músico, devenida cantante y compositora, Sada, galardonada en ese apartado en la reciente edición de los Premios Cubadisco 2026.
Con un álbum homónimo, la joven artista —quien comparte su obra en la actualidad entre Cuba y Estados Unidos— puso a consideración del jurado, en principio, y del público lo que representa su actual proceso de búsqueda musical: el encuentro de unir su concepto de la música académica con sus raíces más populares, descendientes de África y Cuba.
Desde lo académico decidió revisitar géneros autóctonos de la música popular cubana y encontró, en medio del hallazgo, las facilidades que el jazz, como medio de expresión improvisativa, le aportaría a sus múltiples andanzas.
El resultado presentado quedó conformado por cuatro temas, de los cuales dos cuentan con videoclips ya presentados en Cuba; el segundo, “Tu pedacito de cielo”, por demás, filmado en la Isla bajo la dirección de Felo. Fueron en esta oportunidad las calles y el entramado emocional de la urbe habanera el escenario elegido como afirmación de lo que en materia musical propone la artista. Un sonido que, en maridaje perfecto, hable de Cuba desde sus raíces áfrica-hispanas.

Desde el violoncelo, instrumento que defiende desde su niñez, Sada aborda lo cubano con la impronta del estudio y la responsabilidad de abrir nuevas maneras de escucha, sin olvidar lo que sustenta, lo que brota de un sonido raigal que la define como artista cubana. Aún en preparación, el disco incluye temas de su autoría como “Negrita”, dedicado a su hija, “Ay, amores”, “Como quiero yo”, “Pedacito de cielo” y “Bailando”. La artista contó, además, con la emblemática entrega de la Orquesta Aragón; en invitación especial, la Charanga Eterna, entre otros invitados, la acompañará en este fonograma de la única manera que sabe y puede hacerlo: regalando cubanía. Ya se conocieron en La Habana, en la pasada edición del Festival Internacional Jazz Plaza y las coordenadas resultaron tan fuertes que la conexión no se hizo esperar: la interrelación generacional se impuso en una contemporaneidad que Sada refiere y afirma desde la defensa de la identidad.
“Mi propuesta es compartir un proyecto que dialoga, directamente, con nuestras raíces; pero desde una mirada contemporánea. Defiendo una música que nace de la tradición afrocubana —el son, el bolero y la rumba— y la entrelaza con elementos del jazz y la música clásica.
Más que traer algo ‘nuevo’, deseo reconectar: generar un puente entre generaciones y lenguajes para ofrecer cómo la música cubana sigue viva, en constante evolución y con un discurso propio en el contexto actual”.

Desde esa máxima conceptual e interpretativa, el mini álbum “Sada”, camino a convertirse en el primer fonograma de la artista, ya fue visto con interés por parte del jurado de los Premios Cubadisco 2026. El trayecto continúa, vistas a ser un disco presentado en Cuba. En este momento algunos temas se ha ido radiando e irán tomando el rumbo deseado: darse a conocer en casa para seguir transgrediendo fronteras, como mismo sucede con los músicos que le acompañan en este trabajo, permitiéndole volar hasta estrenarse en Cubadisco con un premio.
Esperemos este sea el primero de los muchos fonogramas que podrán sobrevenir; porque es una propuesta pensada con tiempo, diseñada con tino y avalada por un repertorio que, al decir de la creadora, “está profundamente ligado a la identidad, la memoria y la emoción”.

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