Fomentar el amor por la lectura desde edades tempranas, destacando la importancia de los libros en el desarrollo intelectual y emocional de los niños y jóvenes, es el principal objetivo de celebrar cada 2 de abril, el Día Internacional del libro para niños y jóvenes. Y es que, además de rendir honor al nacimiento del célebre escritor danés Hans Christian Andersen, conocido por sus cuentos de hadas que han encantado a generaciones de niños y adultos; se reconoce y celebra la calidad y diversidad de la literatura infantil y juvenil, así como el trabajo de autores, ilustradores y editores.
El Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil es una excelente oportunidad para que bibliotecas, escuelas, librerías y otros centros culturales promuevan la lectura entre los jóvenes. Inspiren a explorar la creatividad a través de la lectura y la escritura. Como una forma de llamar la atención sobre lo importante que son los libros para los pequeños. La fecha propicia un acercamiento entre la literatura y la infancia. Que un niño se asome a las páginas de un libro, es una oportunidad para conocer sobre distintos personajes, y vivir situaciones que no experimentarían en su día a día. Los libros pueden ser el compañero perfecto para ayudarlos a fomentar hábitos. En sus relatos está el despertar de la imaginación y la vía para realizar viajes fascinantes que estimulan la fantasía y constituyen una herencia cultural de enorme valor.
En Cuba, la literatura infantil y juvenil tradicionalmente ha tenido un fuerte componente educativo y formativo, buscando transmitir valores patrióticos, revolucionarios, de solidaridad y conciencia social. Sin embargo, en los últimos años se ha notado una mayor apertura a temas universales y preocupaciones más allá de lo político, relacionado con la amistad, la familia, la naturaleza, la fantasía, la aventura, el amor y la diversidad cultural. Por ello, el interés creciente por reflejar la realidad cubana contemporánea, sus desafíos y oportunidades, buscando promover nuestra identidad, resaltando la riqueza cultural: música, tradiciones, y su gente.
Nuestra literatura infanto-juvenil, utiliza un lenguaje adaptado a las diferentes edades, con un enfoque en la creatividad y el uso de elementos de la cultura popular cubana, como canciones, refranes y dichos. En ello, las ilustraciones juegan un papel importante, complementando el texto y ayudando a transmitir mensajes y emociones. De esta forma, concursos de dibujo y escritura; lecturas públicas y encuentros con autores, talleres creativos, campañas de donación de libros, son algunas de la iniciativas con motiva a celebrar la fecha y diferentes entidades se suman. La galería de la Casa del Alba, a las 10 am, presentará "Escape"/ Yuri Díaz Caballero. "La fiebre del fútbol y Wankarani un viaje al pasado"/ Enrique A. Lacoste Prince. Por su parte, el Instituto Cubano del Libro, abrirá el espacio El libro del mes, dedicado al Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, con el título: Soñar despierto, de Eliseo Diego, a las 11:00 am, en la calle de Madera.
Recomendaciones de autores cubanos
• Excilia Saldaña: Considerada una de las autoras más importantes de la literatura infantil cubana. Sus obras, como "El Naranjo Agrio", abordan temas de identidad, cultura y tradición.
• Enrique Pérez Díaz: Reconocido por sus cuentos y novelas para jóvenes, que exploran temas como la amistad, el amor y la aventura.
• Mildred de la Torre: Destaca por sus obras que promueven la conciencia ambiental y el respeto por la naturaleza.
• Nersys Felipe Herrera: Maestra, pedagoga y escritora, es considerada una de las voces más importantes de la literatura para niños en Cuba. Entre sus obras más conocidas se encuentra "Cuentos de Nené Traviesa".
Fomentar el hábito de la lectura en los niños de este siglo es crucial por el impacto que tiene esta para su desarrollo individual, integración en la sociedad y capacidad para prosperar en un mundo cada vez más complejo y tecnológico. En un mundo digital, la capacidad de leer y comprender información en línea es esencial. La lectura tradicional sienta las bases para la alfabetización digital, permitiendo a los niños navegar y evaluar la información de manera crítica. La lectura no compite con la tecnología, sino que la complementa. Los libros pueden proporcionar un contexto más profundo y una comprensión más rica de los temas que se exploran en línea. En tanto, la lectura ayuda a los niños a comprender el mundo que les rodea, a formar sus propias opiniones y a participar activamente en la sociedad. Es así que, fomentar el hábito de la lectura en los niños de este siglo no solo les proporciona un pasatiempo enriquecedor, sino que también les equipa con las habilidades y conocimientos necesarios para tener éxito en el mundo moderno. Es una inversión en su futuro, en su bienestar y en el de la sociedad en su conjunto. La lectura empodera a los niños para aprender, crecer y contribuir de manera significativa al mundo.
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