Recientemente, la Casa de las Américas y el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica realizaron su habitual encuentro Espacio Sonoro, esta vez dedicado a la obras de compositores cubanos y mexicanos.
Al presentar la actividad, María Elena Vinueza, directora de Música de la institución, subrayó que durante casi una década este espacio ha constituido un punto de encuentro para los amantes de la música contemporánea. Su propósito es mostrar el trabajo de creadores cubanos y latinoamericanos, además de reunir a compositores, intérpretes, DJ, productores y entusiastas del género.
Entre las obras presentadas destacó «Variaciones nocturnas», de René Rodríguez, descrito por el anfitrión de la actividad ―el músico, arreglista y compositor Jorge Denis Molina― como uno de los compositores cubanos más prolíficos de los últimos años.
El programa incluyó también «Trazos en el tiempo», de la destacada profesora y compositora cubana Teresa Núñez, así como «Cinco miniaturas 1977», de Antonio Russek, uno de los compositores más importantes de la música experimental y electroacústica en México. Asimismo, se escuchó «Sueño a la pausa aparente», del productor de música electrónica Germanti, y «Boix de Deux», de los maestros Juan Piñera y Edesio Alejandro.
Los asistentes disfrutaron de una experiencia inmersiva donde la tecnología y la música se fusionaron. Para cerrar se escuchó «Fragmentos», de la compositora y acordeonista estadounidense Pauline Oliveros, junto al videoarte «Revolución», de Iván Fernández, y «Son Mac Plus», de Jesús Ortega.
El Espacio Sonoro ratificó su importancia como un escenario propicio para la difusión de nuevas tendencias musicales y la promoción del diálogo cultural. Esta iniciativa no solo celebra la música electroacústica, sino que también fomenta la colaboración entre los artistas y el público.

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