En la Ciudad de los Puentes, Liliam Padrón Chávez ha construido durante casi 40 años un universo coreográfico que trasciende los límites de la escena. Nacida el 22 de octubre de 1958 en Matanzas, su formación académica se consolidó en la Escuela Nacional de Arte, donde concluyó sus estudios en 1975. Luego fue a estudiar coreografía y pedagogía de la danza en la entonces Unión Soviética. Allí se formó durante cuatro años y se gradúo en 1983.
Desde entonces, su quehacer artístico ha navegado entre las influencias clásicas, folclóricas y contemporáneas, forjando un lenguaje propio donde la literatura, el teatro y las artes plásticas convergen en el cuerpo danzante. La concreción de su trabajo creativo está en Danza Espiral, compañía fundada en 1987, la primera compañía de danza contemporánea de la provincia.
Danza Espiral se ha distinguido por un repertorio que desafía las fronteras disciplinarias, sus inspiraciones literarias, construcciones de banda sonora y la particularidad del movimiento corporal y espacial en sus obras, distinguen esa poética particular que posiciona a la compañía y su creadora como una de las más importantes en el panorama danzario cubano. Piezas como el No, Aire Frío, Aproximación a la adivinación (segundo intento), Pase a bordo, Clave cubana. Un estudio sobre Hamlet, Otelo y recientemente La Consagración de la primavera y Eclipse, evidencian su compromiso con la transversalidad artística.
Padrón Chávez ha formado generaciones de bailarines, su labor comunitaria está presente en los talleres de verano y colaboración constante con la escuela de arte de la ciudad matancera. Padrón se ha apropiado de las calles de la ciudad en múltiples intervenciones artísticas y ha llevado el nombre de Matanzas a escenarios nacionales e internacionales. Como gestora cultural, Liliam Padrón ha impulsado el Concurso Nacional de Coreografía e Interpretación DanzanDos, certamen bienal que se celebra en Matanzas y que es considerado uno de los más prestigiosos del país en su estructura de pequeño formato. Este evento ha consolidado a la creadora y a Matanzas como epicentro de la experimentación coreográfica y el encuentro de múltiples saberes en la danza.
A lo largo de su carrera, Liliam Padrón ha acumulado lauros que avalan su excelencia artística, entre ellos el Premio del Jurado de Coreografía e Interpretación en el Festival Internacional del Monólogo de La Habana (1997), el Premio de la revista Tablas por Invernal, destacada por su “lenguaje danzario y síntesis coreográfica”. Premio Codanza de Coreografía en el Concurso de Danza del Atlántico Norte por Aproximación a la Adivinación, segundo intento. Premio Brene 2014, otorgado por la obra de la vida y los Premios Villanueva de la Crítica en 2018 y 2025 por La Consagración de la Primavera y Eclipse respectivamente.
Su participación en eventos nacionales e internacionales, su labor creativa incansable, la sencillez y modestia que la caracterizan, así como su entrega infinita a la danza y a la ciudad matancera, confirman su permanente rigor y presencia creativa en el panorama danzario cubano.
¡Liliam Padrón Chávez, felicidades!

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