Tomado del Facebook de Alexis Díaz-Pimienta. Redacción Cubarte.
Ayer viví una experiencia inolvidable: improvisar en controversia con una adolescente cubana, invidente de nacimiento, y un portento, un prodigio del repentismo. Para los que siguen diciendo que a improvisar no se aprende. Siendo una niña de 12 años se interesó por la décima y se acercó al Taller de repentismo infantil de su provincia, Ciego de Ávila. Allí su profesor, Armando López RONDÓN, uno de los tantos repentistas cubanos que formé y convertí en profesores de repentismo hace ya 20 años, y uno de los que mejor aplica mi metodología, hizo el resto. Que no es milagro, es enseñanza. Y ahí está esta guajirita cubana, emocionando a todos, arrancando aplausos y lágrimas.
En la inauguración de la exposición fotográfica MIRANDO RIMAS, del español Manuel Miguel Mateo, improvisó esta décima, con un pie forzado puesto por mí: “Seguimos mirando rimas”
Yo no puedo mirar nada.
Yo ningún rostro he mirado
Porque yo tengo cerrado
El túnel de la mirada.
Pero yo estoy adaptada
A subir inmensas cimas
Y como en mí la autoestima
del pensamiento nació
juntos mi cerebro y yo
“Seguimos mirando rimas”.
Se llama Yudianis Barreras, “La Chula”.

Deje un comentario